Antonio Giovinazzi admite que su regreso a la Fórmula 1 fue muy complicado
Tras completar dos Grandes Premios de Fórmula 1 en la temporada 2017, sustituyendo a Pascal Wehrlein en el equipo Sauber; Antonio Giovinazzi vio como en 2018 no hubo hueco para él dentro de la nueva estructura de Alfa Romeo Sauber y no fue hasta 2019 cuando el joven piloto italiano tuvo la oportunidad de tener un asiento titular en la Fórmula 1. Sin competir de manera activa desde la temporada 2016, el regreso a la competición del italiano no ha sido del todo fácil, según asegura en sus últimas declaraciones.
Después de conseguir el subcampeonato de las GP2 Series en 2016, Antonio Giovinazzi se centró en su papel de reserva en el equipo Sauber y Haas F1, y compitió en algunas carreras de resistencia. Durante 2017 y 2018 completó diferentes sesiones de entrenamientos libres y dos Grandes Premios sustituyendo a Pascal Wehrlein, siendo esa su única actividad a bordo de un monoplaza. Por ello, su vuelta a la Fórmula 1 en 2019 como piloto titular fue realmente complicada para él, ya que tuvo que volver a coger el ritmo de la competición de nuevo tras años parado.
«Estaba progresando carrera tras carrera. No fue fácil volver a competir después de dos años parado. Así que mi objetivo era progresar carrera tras carrera. Tuve una primera parte difícil de la temporada. Durante la segunda, creo que aprendí, mejoré y crecí como piloto. Ese era uno de mis principales objetivos», comenta Antonio Giovinazzi.



