Alonso y su valoración sobre Aston Martin: «Es difícil que las cosas cambien»
La Fórmula 1 de 2026 ha hecho que la competición haya cambiado notablemente, ya que la mayor importancia de la parte eléctrica en la unidad de potencia, tomando un 50% del total del empuje que el motor realiza al monoplaza; obliga a los pilotos a tener que evaluar muy bien las zonas donde pueden apretar y en las que deben aflojar para recargar baterías y poder tener la mayor cantidad de energía eléctrica disponible en las rectas para no perder punta. Unos monoplazas de Fórmula 1 que ha hecho que Fernando Alonso se haya mostrado contrariado.
El asturiano admite que la gestión continua de la energía les obliga a no poder ir al límite en ciertas curvas, como se ha podido ver en las tres primeras carreras de la temporada. Una gestión de la energía que hace que el factor piloto cada vez sea menor, algo que apena al bicampeón del mundo. Y es que con el nuevo reglamento, sin embargo, el parámetro dominante ya no es únicamente la carga aerodinámica, sino la energía disponible. La velocidad en curva deja de ser una cuestión exclusivamente de talento o confianza para convertirse en una variable estratégica, algo que al asturiano no le apasiona y adelanta que es difícil que las cosas cambien drásticamente a corto plazo.
«Si llegamos a un punto en el que cualquiera puede subirse a un Fórmula 1 y ser rápido desde el primer día porque el coche hace todo por ti, estamos ante un problema muy grave. Quizás el chef no, pero al menos el 50% del equipo podría pilotar estos coches. Solo hay que levantar el pie del acelerador o bajar de marcha para que la batería se recargue. Así que, sí, ya no hay ningún reto en las curvas de alta velocidad. Es difícil que las cosas cambien, porque creo que siempre estará la cuestión de la potencia que hay que aprovechar en las rectas y el ahorro de energía», comenta Fernando Alonso.



