Alonso prefiere ser campeón del mundo de resistencia, antes de ganar Le Mans otra vez
Este fin de semana se disputan las 6 horas de Spa-Francorchamps, la penúltima prueba del campeonato mundial de resistencia en el que Fernando Alonso sigue líder. El piloto, pese a estar liderando la tabla de clasificación, afirma que el título no se decidirá hasta las 24 horas de Le Mans, carrera que se celebrará en junio. A pesar del dominio de Toyota este año, Alonso sabe que las carreras de resistencia son bastante impredecibles, un atractivo que le atrajo desde el primer momento y una de las razones por la que entró en la disciplina.
“Las carreras en Le Mans pueden ser tranquilas, pero todo puede cambiar rápido y hay que estar al máximo para que no tener problemas graves que nos condicionen. Hay muchos puntos en juego y creo realmente que la carrera se decidirá en el último momento”, explica el piloto asturiano.
Alonso resta importancia a ganar por segunda vez en Le Mans y cree que haciéndolo no va a engrandecer la deseada Triple Corona si al final gana en las 500 Millas de Indianápolis, su verdadero reto. “La Triple Corona es lo más importante este año. Las 500 millas son antes que las 24 horas de Le Mans así que si ganamos en Indy igual ni nos presentamos”, bromea Fernando.
Al ser preguntado sobre una nueva victoria en Le Mans o ganar el título del WEC, Alonso lo tiene claro y se quedaría sin dudarlo con el segundo. “Ya he ganado en Le Mans una vez y si volviera a ganar sería genial, pero el objetivo es el título y en eso nos vamos a centrar para no perderlo”, confiesa el español.
“Tengo tres grandes objetivos este año: completar la Triple Corona en las 500 Millas de Indianápolis, ser campeón del mundo de resistencia y a poder ser, volver a ganar de nuevo en Le Mans”, finaliza Alonso.

