Alonso arremete contra la F1 por la «decepcionante» cobertura de TV en Singapur
Fernando Alonso, se unió a la ola de críticas dirigidas a la Dirección de la Fórmula 1 (FOM) por la gestión de la retransmisión televisiva del reciente Gran Premio de Singapur. El bicampeón mundial, utilizó sus redes sociales para exigir que la FOM mejore la calidad de su producción, argumentando que se está perdiendo la esencia y la emoción real de la competición que se vive en pista.
La queja principal de los espectadores, y ahora de Alonso, se centra en la decisión del director de televisión de ignorar una de las batallas más dramáticas del final de la carrera: el enfrentamiento directo entre Fernando Alonso y Lewis Hamilton. En las últimas vueltas, Hamilton se esforzaba por llegar a la meta, reduciendo drásticamente su velocidad debido a un fallo en los frenos, mientras el piloto asturiano le recortaba una ventaja de más de 40 segundos. El español, logró acercarse peligrosamente, quedando a tan solo cuatro décimas de segundo de su rival de Mercedes al cruzar la meta. Sin embargo, este duelo fue completamente omitido de la transmisión global, que se centró en los líderes y las reacciones del paddock. En una publicación, Alonso fue contundente, y afirmó que ‘la FOM debe afinar la cobertura principal y llevar toda la emoción de la pista a los fanáticos’.
Asimismo, lamentó que ni siquiera otras maniobras destacadas, como el adelantamiento de su compañero Lance Stroll a Pierre Gasly y Esteban Ocon en la vuelta 50, fueran mostradas en vivo o en repetición. La crítica de Alonso se produjo en respuesta a una publicación de la FOM que destacaba uno de sus mensajes de radio durante el Gran Premio. Aprovechando el momento, el piloto de Aston Martin reiteró su posición: los mensajes de radio de los pilotos deberían ser considerados «privados».
El piloto de Aston Martin, ha sido un crítico constante de la emisión de estas conversaciones internas, argumentando que «el 99% de la gente no entiende» el contexto real de las comunicaciones técnicas de la F1. Su postura se remonta a 2015, cuando fue duramente criticado tras emitirse una diatriba suya sobre el motor Honda. Aunque la FOM optó por no reproducir la furiosa queja de Alonso sobre la conducción de Hamilton tras la carrera de Singapur —una queja que luego se validó con una penalización de cinco segundos al británico—, el debate sobre el derecho a la privacidad de las comunicaciones de los equipos se mantiene vigente.

