Alonso admite que estos meses no han sido los más frustrantes de su carrera
Aston Martin comenzará a introducir su nuevo AMR26-B a partir del próximo Gran Premio de Hungría, última cita antes del parón veraniego. Una primera parte de mejoras que llegarán en Hungaroring y que con el Gran Premio de Bélgica se ha puesto punto final, al menos simbólicamente, a seis meses de resignación. El AMR26 ha sido un coche incapaz de competir con la zona media y, antes del esperado estreno de la profunda evolución prevista para Hungría.
Una evolución que comenzará a introducirse en Hungría que pone fin a 11 carreras en las que el equipo ha estado sufriendo notablemente y en la que han puesto muchas esperanzas dentro del equipo. Por ello, Fernando Alonso admite que estos meses no han sido los más frustrantes de su carrera, ya que el asturiano tenía en mente que el equipo tenía controlada la decisión de optar por centrar buena parte de sus recursos en un proyecto prácticamente nuevo que debutará este fin de semana.
«No. Han sido difíciles. Teníamos muchas esperanzas puestas en este reglamento, en la llegada de Adrian Newey al equipo, en Honda y en todo el proyecto. Las expectativas eran muy altas y no las cumplimos. No fue duro, simplemente fue decepcionante ver el coche en Barcelona un viernes. Todo el equipo lo asumió como un desafío. Todos quieren hacerlo posible y esperamos que Budapest sea el primer paso hacia ese rendimiento», comenta Fernando Alonso.



