Ferrari duda de la legalidad del difusor de Red Bull
Desde hace algunos Grandes Premios, hemos podido comprobar como la escudería Red Bull se afianzaba, cada vez con más fuerza, como la alternativa a Mercedes. El gran rendimiento que la escudería austriaca ha mostrado tanto los sábados como los domingos, les permitió conseguir la segunda posición del campeonato de constructores. Este brillante momento de la marca de las bebidas energéticas contrasta totalmente con los de Maranello.
Ferrari parece quedarse descolgado de la batalla por la victoria en las carreras. Tan lejos, que en el Gran Premio de Bélgica, Fernando Alonso afirmaba que McLaren ya estaba a unas pocas décimas de la Scuderia. Para encontrar el último podio de Ferrari, debemos remontarnos al Gran Premio de Austria en el que Kimi Räikkönen fue tercero.
Ante un inicio de temporada claramente por detrás de Ferrari, Red Bull ha trabajado para conseguir mejorar. Esas mejoras se tradujeron en décimas, permitiéndoles ser más rápidos que los Ferrari incluso en circuitos donde la unidad de potencia era muy importante. Este progreso ha sido reconocido por Ricciardo, quien dijo unas palabras después de su segunda posición en Spa:
«Después de tres podios consecutivos, podemos decir que Red Bull definitivamente ha progresado mucho«, señala el australiano.
Sin embargo, de acuerdo con el diario alemán Auto Bild, algunos en el paddock dudan de que el difusor de Red Bull se ajuste a la normativa. Gracias a las repeticiones grabadas durante las sesiones de entrenamientos libres del viernes han podido descubrir una sospechosa deformación tanto horizontal como vertical en el difusor. Desde Ferrari no se lo han pensado dos veces e inmediatamente han buscado un fotógrafo para vigilar de cerca esta peculiar pieza.
Como es lo normal, desde Red Bull no dudan de su monoplaza e insisten en que su coche es absolutamente legal:
«Eso es una tontería, una difamación. Nuestro coche es completamente legal«, insiste Helmut Marko, actual asesor del equipo británico.

