Análisis del nuevo alerón delantero de McLaren
Después de la gran actuación de McLaren-Honda en Sochi, el equipo no quiere dormirse en los laureles y ha preparado una gran actualización aerodinámica para la cita española. Entre otros, uno de los elementos nuevos con los que pretenden llegar a la Q3 es el alerón delantero.
Fijándonos un poco, se puede apreciar que han añadido una pequeña aleta más a la cascada principal, la cual tendrá que complementar a las demás y ayudar a mejorar el flujo de aire, proporcionando así mejor rendimiento. También han modificado los «flaps» superiores del alerón, que cambiará la forma del vórtice Y250 y, como útimo cambio reseñable, se han modificado los «endplates» desplazándolos hacia el interior y cambiando la posición en la que el arco recibe el flujo de aire en el borde delantero del alerón.
Todos estos cambios, junto con los que traen en el alerón trasero, el suelo y las entradas de freno, deberían proporcionarle al coche una mejora significativa de estabilidad y, sobre todo, de rendimiento, para poder así entrar asiduamente en la Q3 y estar en los puntos con normalidad.
Lo que habrá que seguir esperando es la actualización para la unidad de potencia Honda. En el gran premio de España seguirán con las especificaciones que han utilizado en las cuatro primeras carreras del año y, previsiblemente, no se espera que los japoneses gasten sus primeros «tokens» hasta el gran premio de Canadá. Yusuke Hasegawa, máximo responsable de Honda en la F1, ha afirmado que no quieren malgastar los 14 tokens que les quedan y que quieren usarlos en mejoras significativas para el coche.
«Por supuesto que seguimos con el desarrollo, sólo tenemos que decidir cuándo podemos introducir la nueva tecnología. Tenemos algunos tokens, pero siguen estando limitados y no queremos usarlos para pequeños pasos desde un punto de vista táctico. Nos gustaría utilizarlos de forma efectiva en lugar de gradual» afirmó el japonés.
Lo que está claro es que el coche está evolucionando favorablemente carrera a carrera para poder estar peleando con los mejores, aunque para eso todavía queda un largo camino por recorrer.