Bernie Ecclestone quiere devolver su dictadura a la Fórmula 1
Tras la reunión celebrada ayer en Reino Unido, donde la Comisión de la Fórmula 1 y el Grupo de Estrategia debatieron sobre la implantación del nuevo reglamento para la temporada 2017, y en la que llegaron a un acuerdo parcial, el patrón de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, ha dejado claro que está cansado de los contínuos cambios que está sufriendo la competición debido a la opinión de equipos y pilotos.
El británico no se ha mordido la lengua a la hora de declarar que el consenso para los cambios es un lastre para la competición, y que lo mejor que le puede pasar a la Fórmula 1 es que él vuelva a instaurar su particular «dictacura».
«Me he quejado a menudo y ahora puedo volver a hacerlo. Nuestra estructura está mal. Hemos permitido que Ferrari y Mercedes nos gobiernen. ¿Cómo? Ellos suministran motores a la mayoría de equipos y sus motores son muy importantes para esos equipos», comenta Ecclestone.
El patrón de la Fórmula 1 insiste en que los equipos no miran por el bien de la competición sino que actúan en favor de sus propios intereses, mientras que él se atribuye el mérito de haber hecho de la Fórmula 1 lo que es ahora.
«Cuando intentamos hacer algo nuevo, necesitamos la cooperación de los participantes del Campeonato. Eso es lo que está mal. Eso es lo que ocurre cuando la democracia no funciona. Tenemos que volver a los viejos tiempos, cuando convertimos la Fórmula 1 en lo que es a día de hoy. Cuando yo estaba en una posición mucho más fuerte. ¡Cuando yo era un dictador! Con la democracia actual, hay gente que manipula el deporte en sus propios intereses», declara tajante el británico.
Por otra parte, Ecclestone ha lamentado también la claridad con la que Lewis Hamilton y Mercedes están dominando la Fórmula 1, lo cual resta espectáculo al deporte.
«Espero que Ferrari tenga un buen año. Red Bull también mejorará si consigue un motor mejor. Todo el mundo necesita que haya competición, especialmente los aficionados. Puedo entender que Mercedes no quiera cambiar nada, pero no hay nada peor que el dominio de un equipo. La gente empieza a sospechar que sus rivales no están al mismo nivel. La gente se queja de que hemos perdido la expectación antes de una carrera, porque ahora todo el mundo sabe que Mercedes ganará una vez más. Creedme, no me importa quién gane el próximo Gran Premio. Si Lewis (Hamilton) gana su cuarto título, genial, pero quiero que lo haga en la última curva de la última carrera, no con siete carreras todavía para terminar«, finaliza.

