Oliver Jarvis: «Audi está preparado para ganar a Porsche»
Oliver Jarvis parece convencido de que Audi podrá estar delante y cazar de una vez por todas a Porsche, por lo que intentarán revalidar el título de Campeones del Mundo de Resistencia, que no ganan desde la temporada 2013, y que en los últimos años lo han conseguido, Toyota y Porsche, en 2014, y 2015, respectivamente.
El piloto británico, que compartirá el Audi LMP1 número ocho con Lucas di Grassi, y Loic Duval, asegura que el nuevo R18 es un concepto mucho más agresivo con el que deberían conseguir el título de resistencia que se les lleva resistiendo algún tiempo. Según ha contado Jarvis a «Motorsport.com», el nuevo LMP1 de Audi cuenta con un nueva sistema de almacenamiento de las baterías, así como una mejora en la recuperación de la energía, que debería significar un importante paso adelante para el equipo respecto a la temporada pasada.
Además, para ello confía plenamente en las que siempre han sido en las virtudes de Audi en la resistencia: «la estrategia, las paradas en botes, y la consistencia». No obstante, ha querido añadir que solo la experiencia de Audi no será suficiente para conseguir el ansiado campeonato.
«Tenemos que tener en cuenta que el nuevo coche de 2016, es muy nuevo, ninguna parte es del 2015. Es uno de los pasos más importantes que hemos realizado», ha declarado.
Uno de las principales novedades de Audi, se encuentra en la nueva ergonomía de la cabina del piloto. Esta ha visto reducido su espacio considerablemente, al haber instalado una batería mucho más grande que ha obligado a los ingenieros de la marca alemana cambiar el concepto de esta parte del monoplaza.
«El sistema de baterías ha cambiado y es mucho más grande y ocupa más espacio. Lo que significa que los interruptores y otras muchas cosas han tenido que ser cambiados de sitio, y a los ingenieros les está costando acostumbrase. Necesitamos tiempo para recordar que ha cambiado y para que el equipo reaccione rápidamente, sobretodo en situaciones de carrera», explica.
Fruto de esta modificación importante, en Audi no han podido evitar tener que cambiar ligeramente la posición del asiento, que se deberá ajustar individualmente para cada piloto, lo que podría significar una complicación más a la hora de encontrar la mejor puesta punto para el inicio del campeonato.
Otro de los aspectos en los que Audi más ha evolucionado ha sido en cuanto al ahorro de peso. El motivo de este cambio responde a que el motor V6 turbodiesel de Audi es más pesado que el resto de los competidores, que llevan un motor gasolina. Por lo que este ahorro de peso se ha realizado para compensar esta desventaja.
Para ello, Jarvis, ha explicado que se ha decidido disponer de una caja de cambio más pequeña, que solo cuente con 6 velocidades, aunque sean más largas, que las 7 con las que disponía Audi en 2015.
«El engranaje ha cambiado, pero nos hemos adaptado bastante rápido. Es bastante más largo que el anterior, nos tenemos que adaptar a conducir con él. En cuanto al peso, era importante igualarnos a nuestros respectivos rivales. Además, creo que el sistema de entrega de potencia ha mejorado y es mucho más eficiente. Y podemos almacenar más potencia en cualquier momento a diferencia de año pasado», concluye.