Maravillas de la Ingeniería: Citroën C4 WRC
Después del Volkswagen Polo R WRC, al Citroën C4 WRC podríamos calificarlo como el coche más exitoso del Mundial de Rallyes. Una vez más, otro coche de rallyes se cuela entre tantos Fórmula 1 en esta sección en la que os mostramos las maravillas de la ingeniería que han dominado las diferentes categorías del mundo del motor en competición.
El Citroën C4 WRC llegaba al Mundial de Rallyes con el difícil papel de sustituir al exitoso Xsara WRC. La marca de los chevrones decidió utilizar la base de su nuevo Citroën C4 para montar su nuevo WRC y desde 2007 hasta 2010 estuvieron compitiendo en la máxima categoría de los rallyes con él, consiguiendo un dominio absoluto y marcando un pleno de campeonatos del mundo con Sébastien Loeb a bordo. Logró mejorar los números del Xsara WRC con 36 rallyes y logrando títulos de pilotos y tres de constructores.
Hablando de tecnicismos, el C4 WRC contaba con un motor de 1998 cc con un turbo Garret y un sistema de alimentación Magnetti-Marelli. Contaba con un propulsor de dos litros con 4 cilindros en línea y 16 válvulas. Esta configuración conseguía una potencia de 315 cv y un par motor de 568 Nm. Además, unido al motor, contaba con tracción cuatro ruedas y una caja de cambios transversal de 6 marchas secuenciales.
Citroën decidió comenzar a desarrollar a su nueva bestia para el Mundial de Rallyes en 2004, cuando el Citroën Xsara WRC estaba en su mejor estado de forma. Es por esto que los galos decidieron retrasar el debut del nuevo C4 WRC hasta enero de 2007, ya que en 2006, el equipo Citroën Racing no participaba de manera oficial en el Mundial de Rallyes (algo parecido a lo que estamos viviendo actualmente con Abu Dhabi Racing).

Los objetivos de los ingenieros de la marca francesa fueron mejorar las prestaciones del Xsara WRC, por lo que se trabajó sobre la carrocería y la jaula de seguridad, dándole mayor rigidez lo que aportaba mayor estabilidad a altas velocidades. El único defecto que reprochaban los pilotos a los ingenieros es que este nuevo C4 WRC pecaba en su diseño de la parte delantera, mermando la visibilidad de los pilotos a la hora de exprimir al máximo el coche. Además, sumado a que los asientos estaban bastante retrasados para mejorar el centro de gravedad del coche, provocaba que alguna veces, los pilotos tuvieran que conducir con poca visibilidad.
Contaba con muchos componentes mecánicos similares a los que montaba el Xsara WRC. Empezando por el motor, siguiendo con los diferenciales activos mecánico, la suspensión McPherson y terminando con los amortiguadores Exe-TC y los frenos Alcon de discos ventilados con 376 mm de ancho máximo para las pruebas de asfalto.
El C4 WRC era un coche más grande que su antecesor, el Xsara WRC. El conjunto era 11 centímetros más largo, lo que pudo ampliar su anchura, proporcional a la longitud, hasta 1,8 m. Sus dimensiones pues eran de 4’274 m de longitud, 1’880 m de ancho y 1’390 m, algo que permitió a Citroën aumentar el ancho entre vías, aspecto que mejoró considerablemente el comportamiento dinámico del coche en curvas rápidas y giros muy seguidos.
Finalmente, en 2007 se estrenaba el nuevo Citroën C4 WRC en el Rally de Montecarlo, con Sébastien Loeb y Dani Sordo como pilotos oficiales. Desde el principio, el nuevo coche de la marca de los chevrones se mostró bastante más competitivo que su antecesor y empezó a marcar las pautas. Como hemos comentado, debutó en Montecarlo donde sus pilotos, Sébastien Loeb y Dani Sordo lograron un doblete. 2007 fue un año dominado por Citroën y consiguieron el primer de los cuatros títulos de pilotos que conseguirían con el C4 WRC, gracias a las victorias de Sébastien Loeb en México, Portugal, Argentina, Alemania, España, Francia e Irlanda. Además, el campeonato de 2007 sería su cuarto mundial consecutivo. Sin embargo, el título de marcas se les escapó ya que Ford junto a M-Sport consiguió puntuar más puntos en conjunto con sus dos pilotos, Grönholm y Hirvonen.

En 2008, la historia se repitió pero con una salvedad. Ford junto a M-Sport no podrían competir contra el gran Sébastien Loeb y su C4 WRC, consiguiendo los campeonatos de pilotos y equipos. Además, Sébastien Loeb batió el récord de victorias en una misma temporada, que el mismo poseía, con diez rallyes en una temporada, marca que había logrado en 2005. Además, en ese año comenzaron a aparecer los primeros C4 WRC privados que eran pilotados por Urmo Aava, Conrad Rautenbach o el francés Sebastien Ogier.
En 2009, Citroën volvía a contar con Sébastien Loeb y Dani Sordo para pilotar sus dos Citroën C4 WRC oficiales. Sin embargo, fue una temporada algo más discreta que la 2008, aunque consiguieron alzarse con los campeonatos de pilotos y marcas gracias a las siete victorias de Sébastien Loeb. Además, como novedad, Citroën alineó varios C4 WRC con el equipo Citroën Junior Team, que serían pilotados por jóvenes promesas como eran en aquellos tiempos Evgeny Novikov, Chris Atkinson, Petter Solberg, Aaron Burkart, Conrad Rautenbach y Sebastien Ogier. Sin embargo, Conrad Rautenbach y Sebastien Ogier fueron los únicos que consiguieron tener un programa completo. Además, fue bastante destacable la segunda posición de Sébastien Ogier en el Rally de Grecia 2009, algo que le abriría la puerta del equipo oficial Citroën Racing en 2010 para algunos rallyes, sustituyendo a Dani Sordo. Esa temporada, Sébastien Loeb conseguiría 11 victorias y se alzaría con el campeonato de pilotos y marcas.

En 2010 el C4 WRC fue de nuevo usado por los dos equipos de Citroen (Citroën Racing y Citroën Junior Team). Por cuarto año consecutivo la marca logró el campeonato de pilotos y el de marcas. Sin embargo, la marca de los chevrones contó con Sébastien Loeb, Dani Sordo y Sébastien Ogier para completar la temporada 2010. Diez victorias consiguió el equipo chevron ese año, pero a diferencia de las últimas tres temporadas, Sébastien Loeb no consiguió todos los rallyes ganados sino que ocho de los diez corrieron por cuenta del campeón del mundo y los dos restantes en Portugal y Japón, fueron conseguidos por Sébastien Ogier, ganando así sus dos primeros rallyes en el Mundial de Rallyes.
2010 fue el último año para en el que pudimos ver al Citroën C4 WRC en acción, que sería sustituido en 2011 por el Citroën DS3 WRC. El C4 WRC dejó a Citroën cuatro años de éxitos, siendo el sucesor del palmares del Xsara WRC que supero claramente. Actualmente, el sucesor de esta maravilla de la ingeniería, es el DS3 WRC que desde la retirada de Sébastien Loeb, no ha conseguido grandes resultados.

