Querido Max Verstappen: un poco de humildad tampoco te vendría mal
Lo de ayer me pareció bochornoso y tus últimas declaraciones, querido Max Verstappen, me parecen de una soberbia que llega al punto de echar para atrás. Eres un pilotazo, eso está claro. Llevas la velocidad por las venas y eres tan agresivo que verte pilotar es espectacular. Pero no estoy aquí para mostrar mi opinión dentro de las pistas, aunque ayer tu forma de actuar dejó en evidencia una inmadurez que todavía tienes que pulir para ser un auténtico piloto fuera de serie.
Ayer, Carlos Sainz no te dejó pasar. Es una realidad. A lo mejor sí, o a lo mejor no, tenías más ritmo que el español. Sin embargo, no pudiste adelantarlo y la única vez que lo intentaste, tu inmadurez salió a la luz para poner en peligro la carrera de Toro Rosso. Está claro que a lo mejor Carlos Sainz no se portó bien ignorando la orden de intercambiar posiciones, pero quien siembra vientos, recoge tempestades. Yo me acuerdo del Gran Premio de Singapur 2015. Una carrera en la que el piloto español llegaba a tus espaldas con gran facilidad y te negaste a dejarle pasar. Por esto, no te puedes quejar ni de mal compañerismo, ni de perjudicar al equipo, es decir, de nada. Como he dicho, quien siembra vientos recoge tempestades.
Pero no hemos venido a hablar de esto. Estoy aquí para opinar esa soberbia que tanto te caracteriza y sobre todo, esa falta de humildad propia de un chaval que ha llegado por la puerta grande a la Fórmula 1. Es evidente que esa puerta de la Fórmula 1 se abrió a ti gracias a tu talento, pero, un poco de humildad no te vendría nada mal. Empezando por tus exculpaciones sobre el tremendo accidente que provocaste en el Gran Premio de Mónaco 2015 y otras más que recuerdo, ahora vienen tus últimas declaraciones hablando sobre el espectáculo por radio que diste ayer en Melbourne.
La frase que a mi personalmente me ha matado ha sido la siguiente: «No me importan las órdenes de equipo porque estaré normalmente muy por delante de Carlos Sainz. No siento su presión. Estoy centrado en los de delante que son mis rivales», comentaba Max Verstappen.
Y ahora te respondo yo, ¿y con qué cara te quedarás si esto no es así? Empezando por Melbourne, no pudiste con Carlos Sainz (así lo refleja tu posición y tu intento de adelantamiento desesperado), y el fallo de la parada, creo que fue más fallo tuyo que del equipo por no avisar de tu entrada. Esto provocó que los mecánicos fueran sorprendidos con tu llegada a boxes y no tuvieran preparados los neumáticos.
Sí, hay que admitirlo, eres un pilotazo. Tienes un talento y una velocidad envidiable, pero al que tienes en el garaje de al lado, no es manco. No lo subestimes. Creo que para ser un auténtico campeón, necesitas tener algo más de humildad y sobre todo, no creerte el mejor del mundo. Pero sobre todo, aceptar que tú también te equivocas, que eres humano y que hay veces que se tiene que aceptar la derrota. Esa soberbia en tus palabras, algún día se volverán en tu contra y ahora mismo, para mi, no eres un piloto de mi agrado. Pero no os confundáis, Max Verstappen es increíble pilotando, pero fuera del coche, en mi humilde opinión, deja mucho que desear. Y no estoy haciendo una campaña a favor de Carlos Sainz y en contra del piloto holandés, sino que, el joven chico de 18 años debería aprender algo de su compañero de equipo, créanme. Cuando lo haga, cuando sepa comportarse y dejar de lado esa soberbia característica, estará preparado para ser un auténtico campeón.


Por qué ser humilde… La humildad se aprende con los años; dejen al joven ser joven y que muestre todo su talento. Max está llamado a ser un grande y Carlos siendo un buen piloto, no tiene las condiciones innatas como Max. Esto es Formula 1; que de una vez por todas dejen a los pilotos que se puedan desatar en pista y vayan al límite. La FIA terminará por destruir la esencia del automovilismo… Esto último no tiene que ver con lo comentado inicialmente pero es un grito de auxilio de este romántico que amaba las carreras en que se piloteaba de verdad y los pilotos buscaban su propio umbral.
Las ordenes de equipo para que un piloto deje pasar a su compañero están prohibidas este año, Carlos en ningún momento desobedeció una orden de equipo porque esta no puede ni siquiera ser emitida. Este Max se cree una gran cosa y muchos lo ven como piloto rebelacion pero no olvidemos que los mismo pasó con su papá, cuando creían que era el que le pondría fin a Schumi… personalmente Carlos me parece mejor piloto tanto dentro como fuera de la pista, el año pasado no lo ayudó la fiabilidad del carro, esperemos que este sea diferente.