¿Vale realmente Carmen Jordá para la Fórmula 1?
Antes de comenzar el artículo, vaya por delante que con él no se quiere desprestigiar a nadie y mucho menos, hacerlo por su condición de mujer. Este es un artículo en el que voy a dar mi opinión, como ya hice hace unas semanas con el caso de Pastor Maldonado y su continuidad en Renault, y lo haré con cifras y datos verídicos, sin tener en cuenta si hablamos de un hombre o de una mujer. Dicho esto, comenzamos.
Carmen Jordá vive en la actualidad con la incertidumbre de qué sucederá con su futuro en la Fórmula 1. La alicantina ha estado ejerciendo como piloto de desarrollo del equipo Lotus durante la temporada 2015, pero tras la compra del equipo por parte de Renault, ha dejado el futuro de Jordá en el aire, ya que desde Enstone aún no han decidido su continuidad.
Su llegada a la Fórmula 1 estuvo cargada de polémica, y es que Carmen no tiene precisamente unos resultados notables en las categorías inferiores por las que ha pasado, entre las que encontramos la F3 española y europea, Le Mans Series, las Indy Lights o la GP3. Carmen no ha logrado la victoria en ninguna de las categorías inferiores en las que ha pasado, y su mejor posición está registrada en la F3 española donde terminó en la cuarta posición de la clasificación general.
Esto nos lleva a pensar, o al menos a mí, ¿está realmente preparada Carmen Jordá para dar el salto a la Fórmula 1? Los resultados hablan por si mismos. Un ejemplo claro lo vimos al final de la temporada 2014 de GP3, Koiranen GP, equipo para el que pilotaba Carmen en la categoría, decide bajarla del coche y subir al británico, Dean Stoneman. El piloto británico condujo exactamente el mismo monoplaza que la alicantina, que en ocho Grandes Premios había cosechado una 17ª posición como mejor resultado. Stoneman solo pilotó para Koiranen en los Grandes Premios de Rusia y Abu Dhabi, en los que logró 2 victorias, un segundo puesto y un abandono, en el que ni siquiera él tuvo la culpa – cabe recordar que los Grandes Premios de GP2 y GP3 se componen de dos carreras, una el sábado y otra el domingo -.
Esto deja en entredicho el talento de la alicantina, que vio como su sustituto superó con creces los resultados conseguidos por ella anteriormente con el mismo monoplaza. Como he dicho al inicio, esto no tiene nada que ver con su condición de mujer. Por ejemplo, y en mi caso personal, la reciente retirada del automovilismo, Susie Wolff, me parecía una piloto capacitada y preparada para pilotar un Fórmula 1, aunque por desgracia no tuvo la oportunidad de demostrarlo con un volante oficial. Otro ejemplo es la estadounidense Danika Patrick, que ha sonado en numerosas ocasiones para diferentes proyectos en la Fórmula 1, o la holandesa Beitske Visser o Tatiana Calderón, que ya vienen pisando fuerte desde las categorías inferiores.
Como ocurre en todos los trabajos, hay gente más o menos válida para el puesto que desempeñan, y por desgracia, y aunque se trate de una piloto española, Carmen Jordá no vale para pilotar un Fórmula 1, al menos en competición oficial. Desde Lotus tenían el objetivo – no sabemos si lo seguirán manteniendo -, de formar a Jordá en el simulador para darle una oportunidad en un futuro de participar en algunas sesiones de entrenamientos libres.
En cualquier caso, y me reitero, esta es mi opinión, y creo que hay pilotos, tanto hombres como mujeres, que tienen más capacidad para pilotar un monoplaza de Fórmula 1, que nuestra piloto local, Carmen Jordá. Por supuesto, si finalmente la alicantina llegase a pilotar un Fórmula 1 de manera oficial, sería el primero en alegrarme, ya que como he dicho el algún artículo anterior, soy aficionado español al automovilismo y la representación local en un mundo como el «Gran Circo» es algo digno de mención, y quien sabe, si eso sucede, puede que Carmen acalle muchas voces, empezando por la mía.

