Éric Boullier: «Alonso y Button presionarán al equipo hasta ganar»
Éric Boullier es un nombre muy conocido dentro del ámbito competitivo de la Fórmula 1. El ex-director deportivo del equipo Lotus F1, a partir del año 2014 pasó a formar parte de la escudería McLaren Honda, desempeñándose como director deportivo bajo las órdenes del mítico Ron Dennis. Sin embargo, su fama en el último año se incrementó en gran medida debido al fracaso de la fusión entre la histórica escudería de Woking y el fabricante de motores japonés. El francés se convirtió rápidamente en la cara visible de la peor temporada en la historia del equipo inglés, poco menos que un chivo expiatorio del mal desempeño de un equipo que cuenta con dos grandes campeones mundiales, empapados en experiencia y ávidos de reconquistar la gloria.
«Mi puesto me deja estar en contacto con Alonso y Button, que, como cualquier otro campeón, sólo piensan en ganar. Hasta que no tengan lo que quieren, no dejarán de presionar al equipo. Si sabes cómo dirigir las expectativas, calmarlos y decirles cómo van las cosas, entonces te ganas su confianza«, comenta el francés. «Me encanta la relación que puedes construir con un piloto, cuando ellos confían en el ingeniero de carrera y piensas sobre ello, están dejando su vida en tus manos y así es como desarrollas y hacer cosas excepcionales empujándolos fuera de su zona de confort. Esta parte la echo de menos, más que la parte técnica«, añade dejando entrever cierta complicidad con sus campeones al volante.
A pesar de los bajos resultados conquistados a lo largo de la temporada 2015 de la máxima categoría del automovilismo a nivel mundial, Boullier no se resigna con facilidad y se muestra sorpresivamente optimista de cara a la temporada 2016. Más aún, recalca en la importancia que tiene cada miembro del personal en el buen desempeño de la escudería.
«Todo el mundo se siente parte de esto porque sienten que sus opiniones cuentan. Estuve los seis primeros meses escuchando a los ingenieros en aerodinámica, ahora apenas vienen a verme. En 2014 encontrábamos dos puntos en aerodinámica en dos semanas, ahora encontramos diez en ese mismo período de tiempo«, explica Éric Boullier argumentando una mejora en la dinámica de trabajo del equipo.
El rol protagonista de Éric Boullier
“Me consultan para la estrategia de carrera, a veces me preguntan sobre la llamada a boxes exacta una vuelta antes o más tarde«, aclara el francés, recalcando la posición jerárquica en la cual se encuentra dentro del equipo.
Sin embargo, a pesar de ser el director deportivo de McLaren-Honda, Boullier no olvida que sobre su cabeza existe alguien de mayor peso dentro del organigrama. Más aún, si ese alguien es nada más y nada menos que Ron Dennis, mítica personalidad no sólo dentro de la Fórmula 1, sino también dentro de la escudería de Woking.
«Tengo independencia, soy libre de tomar medidas pero debo informarle. Trabajo con quien fundó todo esto aunque eso no evita que pueda ir cualquier mañana a la oficina«, explica Boullier su relación con el CEO.
La versatilidad que se requiere ser un director deportivo de un equipo de Fórmula 1 es un tema importante. Sin embargo, Éric Boullier atribuye sus propias habilidades a los estudios universitarios.
«Mis estudios de ingeniería, que se especializaron en aeronáutica y sistemas de espacio, me han dado habilidades de mánager y entendimiento sobre el aspecto técnico de la F1«, explica el francés.
Apostando a la esperanza para el 2016
La cara visible de un fracaso poco esperado por los fanáticos de una de las escuderías con mayor historia dentro del automovilismo mundial no se rinde y planta batalla a la temporada 2016. El fundamento principal que esgrime es la constante inversión de tiempo y dinero que realiza el equipo para reducir la brecha con los demás competidores en la parrilla. Simplemente, cuando algo no funciona debe reestructurarse, y eso es justamente lo que plantea Éric Boullier.
«Siempre te cuestionas, cuando cambias algo, ves problemas en todas partes. Si mejoras la eficiencia, tienes que aumentar la producción. Invertimos en nuevas máquinas la primavera pasada y otras tienen que ser actualizadas. Hemos llegado al 30% de mejora en fabricación, lo que ha potenciado nuestro desarrollo«, explica el francés. «Mi mayor satisfacción de 2015 fue ver cómo había cambiado todo. Ahora estamos más cerca de lo que queremos pero aunque las mayores partes ya las tengamos, nunca lo completas al máximo«, apunta.
Por último, Boullier no escatima comparaciones para justificar el bajo rendimiento del equipo durante la temporada 2015. Más aún, el posicionamiento de una escudería en la parrilla luego de un cambio brusco (como lo fue abandonar una relación de más de 15 años con Mercedes para retomar la mítica combinación con Honda) es una cuestión de tiempo y aprendizaje constante. Habrá que esperar hasta el fin de la temporada 2016 para evaluar si Mclaren Honda pudo aprender de sus errores, o si aún necesita tiempo para reconstruir uno de los matrimonios más recordados en la historia de la Fórmula 1.
«El ímpetu lleva al equipo al éxito, recordad cuando Red Bull compró Jaguar: antes de dominar les llevó cinco años estructurarlo todo y ser eficientes. Además, estamos en un entorno ultra competitivo: Mercedes, Red Bull y Ferrari. Su nivel de personal, métodos y su calidad de producción son muy altas«, finaliza Boullier.