Honda lleva cambios de hardware y software a Brasil tras el descalabro de México
La paciencia de Fernando Alonso vuelve a ponerse a prueba. El piloto español de Aston Martin ha mostrado su frustración después de abandonar el Gran Premio de México de Fórmula 1 cuando apenas se habían disputado seis vueltas. Los problemas mecánicos volvieron a condenar al asturiano, que había mostrado un ritmo competitivo durante los entrenamientos Libres y afrontaba la carrera con esperanzas de luchar por los puntos.
El bicampeón del mundo, que ya había sufrido dificultades con el motor Honda durante la jornada del sábado, se vio obligado a detener su monoplaza y poner fin prematuramente a su participación en el Autódromo Hermanos Rodríguez. Su compañero de equipo, Lance Stroll, tampoco consiguió terminar la carrera, completando una jornada especialmente complicada para la escudería británica.
Y ante la situación tan dantesca que vivieron en México, Honda llega a Brasil con algo más que explicaciones. Después del doble abandono de Aston Martin en México, el fabricante japonés ha preparado contramedidas de hardware y software para intentar que Interlagos no vuelva a dejar a Fernando Alonso y Lance Stroll sin carrera antes de tiempo. El frío puede ayudar, pero la respuesta también pasa por hacer cambios. Y Shintaro Orihara, responsable de Honda en pista, confirmó este jueves que la marca ha actuado sobre los puntos débiles que dejó al descubierto el Autódromo Hermanos Rodríguez.
«Aquí, en Brasil, no estamos en las mismas condiciones que en México, pero sigue siendo un circuito situado a cierta altitud. Por eso traemos algunas contramedidas para este evento, tanto de hardware como de software, para mejorar nuestra robustez en esas condiciones. En carrera tenemos la vuelta a parrilla, que es una situación particular. Y en clasificación tenemos una vuelta de preparación de neumáticos. También hacemos esas vueltas en los entrenamientos, pero las condiciones siempre son diferentes. En esas circunstancias especiales, nuestro motor se comportó de una manera algo anómala, no como esperábamos. Eso sometió al circuito de refrigeración del ERS a cierto estrés procedente del motor y después sufrimos un fallo en el MGU-K», comenta.
«Cuando hablamos del circuito de refrigeración, es algo completamente distinto de la capacidad de refrigeración. Fue simplemente un fallo mecánico. Nuestro problema no estaba directamente relacionado con el tráfico. Por supuesto, eso ayuda al funcionamiento del motor, pero no estaba directamente relacionado con nuestro problema», añade.


