Sergio Pérez admite que su situación en Cadillac en difícil de aceptar para sus fans
Sergio Pérez se prepara para vivir un Gran Premio de México especialmente significativo, ya que alcanzará su 300.ª participación en la Fórmula 1 ante su público. Sin embargo, las circunstancias son muy distintas a aquellas a las que sus seguidores estaban acostumbrados durante su etapa en Red Bull. Ahora, inmerso en el complejo proyecto de Cadillac, el mexicano compite en la parte trasera de la parrilla y aún no ha sumado ni un solo punto esta temporada. Es una situación que, según reconoce, resulta frustrante para sus aficionados, aunque él valora enormemente su lealtad y apoyo en esta nueva etapa.
Tras 17 carreras disputadas en 2026, Sergio Pérez ocupa el último lugar en el Campeonato Mundial de Pilotos, con su casillero de puntos aún a cero. En su primera temporada con Cadillac, el expiloto de Red Bull no ha logrado acercarse realmente a las posiciones que otorgan puntos. En el último Gran Premio, celebrado en Singapur, el mexicano terminó 17.º, a dos vueltas del ganador; un ejemplo más de las dificultades a las que se enfrenta la joven escudería estadounidense.
A sus 36 años, Pérez atraviesa una temporada muy distinta a aquellas que lo convirtieron en una de las figuras deportivas más populares de México. Durante más de una década, su rendimiento en Racing Point y, posteriormente, en Red Bull, le permitió luchar habitualmente en los puestos de cabeza, fomentando un auténtico fervor nacional en torno a la Fórmula 1.
En los últimos años, el Gran Premio de México ha llegado a congregar a más de 400 000 espectadores a lo largo del fin de semana, una popularidad impulsada en gran medida por la presencia de Pérez en la parrilla. Pero, en 2026, sus seguidores deben acostumbrarse a verlo competir en las últimas posiciones de la clasificación. La Fórmula 1 se prepara para iniciar una nueva serie de tres Grandes Premios consecutivos, comenzando con una cita en Estados Unidos, en Austin. Esta carrera tiene una importancia especial para Cadillac, que disputará su Gran Premio nacional ante su público estadounidense.
Posteriormente, el campeonato se trasladará a México, al Autódromo Hermanos Rodríguez, para una prueba que podría marcar un hito importante en la trayectoria de Sergio Pérez. Si todo transcurre según lo previsto, el mexicano tomará la salida en su Gran Premio de Fórmula 1 número 300.
Al ser consultado sobre esta próxima etapa, Pérez destacó la relevancia de las dos primeras citas tanto para él como para su escudería.
«Nos esperan unos fines de semana muy intensos. Tenemos la carrera de casa del equipo y, después, mi carrera de casa en México. Son, por tanto, dos fines de semana consecutivos muy importantes para nosotros».
Para Pérez, la posibilidad de celebrar un hito tan significativo en su carrera ante sus compatriotas resulta una ocasión especialmente emotiva.
«Estoy muy contento de volver a México y, si todo sale según lo planeado, allí disputaré mi Gran Premio número 300. ¡Qué suerte tengo de poder disputar mi Gran Premio número 300 en casa! Será algo muy especial compartir este momento con todo mi país».
No obstante, Pérez es consciente de que las expectativas de sus seguidores han cambiado considerablemente desde su llegada a Cadillac. Acostumbrados a verlo luchar por podios y victorias, sus aficionados siguen ahora a un piloto que forma parte de una escudería que aún está sentando las bases de su proyecto en la Fórmula 1. De hecho, Cadillac está disputando su primera temporada en la categoría, utilizando unidades de potencia suministradas por Ferrari. Paralelamente, General Motors trabaja en el desarrollo de su propio motor, cuya introducción está prevista para más adelante en esta década, a menos que el proyecto se cancele para esperar al V8 en 2030 o 2031.
Este programa a largo plazo conlleva un periodo de desarrollo durante el cual los resultados inmediatos siguen siendo limitados. Pérez reconoce que esta situación puede ser difícil de sobrellevar para sus seguidores, acostumbrados a un rendimiento muy superior.
«Obviamente, es difícil de aceptar para un seguidor, porque quieren verme ganar y luchar en las primeras posiciones. Se han acostumbrado a ello. Ahora la situación es distinta, pero ellos lo entienden perfectamente y apoyan totalmente este proyecto. Tengo mucha suerte de contar con ellos. Esta fidelidad supone un gran apoyo para mí, en un momento en el que mi temporada aún no me ha permitido recuperar los resultados a los que estoy acostumbrado».



