El presidente de Honda HRC se sincera: «Perdimos casi dos años con el motor de Aston Martin»
El panorama de Aston Martin y Honda está siendo desolador en una temporada en la que había puestas muchas expectativas en el AMR26 y en la asociación del equipo británico con el motorista japonés. Y es que los ingredientes para un proyecto realmente exitoso estaban encima de la mesa, sin embargo, no se esperaba que el motor Honda que suministrarían para el AMR26 fuera tan poco competitivo, fiable y con tanta falta de manejabilidad, algo que ha supuesto una desventaja notable en comparación al resto de motoristas de la parrilla.
Gracias a una gran mejora de chasis introducida en Hungría y Zandvoort, Aston Martin ha conseguido dar un buen paso hacia delante para al menos mezclarse con los equipos de mitad de tabla, sin embargo, a principio de año el panorama era desolador y eran últimos destacados de la parrilla, algo que dejó en evidencia los grandes problemas de la asociación. Aston Martin Honda tiene dificultades para mostrar resultados realmente brillantes. A veces se dice que el problema es el monoplaza, otras que el rendimiento de la unidad de potencia de Honda es inferior. Al ver las imágenes on board, el coche parece muy difícil de conducir, mientras que los pilotos, Fernando Alonso y Lance Stroll, se quejan de «falta de potencia». No obstante, aunque el reglamento ha cambiado de forma significativa, sorprende ver cómo el motor japonés, que hasta el año pasado estaba en condiciones de luchar por el título de F1, está pasando tantas dificultades y Koji Watanabe, presidente de HRC, se sincera sobre la situación del fabricante y los problemas actuales de Aston Martin.
«Creo que, en el fondo, el punto de partida fue el retraso en el inicio del desarrollo. Al convertir HRC en una empresa de desarrollo para las carreras, seguimos manteniendo viva la llama de la F1 incluso a nivel de investigación básica. Por lo tanto, el desarrollo relacionado con la F1 nunca se detuvo por completo. Sin embargo, cuando en 2023 anunciamos nuestro regreso, deberíamos haber construido rápidamente la estructura de desarrollo, pero esto llevó tiempo. El hecho de haber tomado la decisión de volver un año más tarde que los demás y el tiempo necesario para poner en marcha la estructura de desarrollo han supuesto, en la práctica, perder casi dos años. En ese contexto, decidimos centrarnos primero en el desarrollo de la batería y del motor eléctrico, que requieren tiempo, y creo que en esas áreas hemos alcanzado los objetivos. Pero esto ha supuesto un retraso en el desarrollo del motor de combustión interna (ICE)», comenta en una entrevista exclusiva para Motorsport.
«Si hubiéramos podido empezar el desarrollo desde el principio con una estructura completa, habríamos podido distribuir los recursos entre la parte eléctrica y el motor. Pero al principio nos faltaba personal, así que primero pusimos en marcha el desarrollo de la parte eléctrica y luego nos centramos en el motor. Seguimos adelante con el desarrollo para recuperar la desventaja, pero luego nos topamos con el límite presupuestario y con el límite de horas de trabajo, y al final no conseguimos recuperar el retraso», añade.
«Por supuesto, no puedo dar cifras, pero tras el fin de nuestra participación, muchos de los ingenieros que se ocupaban de la F1 fueron trasladados, a partir del 31 de marzo de 2022, a los departamentos de desarrollo para la neutralidad en carbono y las tecnologías avanzadas. Cuando volvimos a la F1, no bastaba con traer de vuelta a todos esos ingenieros. También hubo contrataciones de profesionales en mitad de su carrera y personas procedentes de otros departamentos. Sin embargo, los ingenieros que se ocupaban de la F1 ocupaban, cada uno de ellos, puestos importantes. Por eso no fue sencillo hacer que volvieran al proyecto de F1. En cada puesto había, además, traspasos de responsabilidades que completar. Así que es cierto que nos llevó bastante tiempo reunir a todo el mundo. Los ingenieros que se ocupan del proyecto de F1, si se fueran a otros departamentos, serían casi todos personas con el nivel de jefe de proyecto. En cualquier empresa, creo que no es fácil trasladar a personas de ese nivel», asegura.



