Norris y Piastri sufren pilotando el actual McLaren y no habrá solución hasta 2027
McLaren afrontaba la temporada 2026 con el objetivo de intentar defender el campeonato que habían conseguido en 2025 con un gran dominio en los campeonatos de pilotos y constructores. Un dominio que era un reto mantener ya que esta temporada cambiaba por completo la reglamentación y los monoplazas serían completamente diferentes, a nivel aerodinámico y sobre todo, de unidades de potencia con unos motores que tienen mucha más dependencia a la propulsión eléctrica.
Y mientras que Lando Norris y Oscar Piastri han intentado adaptar sus estilos a los híbridos V6 turbo con mayor potencia eléctrica a partir de este año, la complicación añadida que supone el manejo del monoplaza ha lastrado el progreso general del equipo papaya en comparación con sus rivales más destacados. Un problema que, al parecer, ha afectado más a Oscar Piastri que a su compañero de equipo debido a sus diferentes estilos de conducción, y que el equipo no podrá resolver por completo hasta que pueda introducir cambios técnicos importantes en 2027.
«No espero que los cambios que se hagan en el coche mejoren esto. Creo que necesitamos algo más fundamental que simplemente añadir carga aerodinámica al coche, como ocurrirá en las próximas carreras. Sin cambiar de forma fundamental algún otro aspecto que estamos abordando a más largo plazo y, como muy pronto, diría que con el MCL41 para 2027», comenta Andrea Stella, jefe de equipo de McLaren.
«[El coche] está al límite en cada una de las curvas. Tienes que conducirlo dentro de un porcentaje exacto y tienes que forzar el coche en todos los sentidos. No puedes dejar que el coche haga nada por sí solo. No puedes dejar que solo la parte delantera o trasera haga el trabajo. Tienes que forzar la parte delantera y también la trasera. Hay que conducirlo de una forma que requiere muchísima concentración y muchísima habilidad. Es muy intenso y agotador mentalmente por lo duro que hay que trabajar al volante. Es demasiado difícil y hace que sea imposible encadenar vueltas en la clasificación, lo que demuestra lo bien que lo hicimos cuando logramos la pole y cosas por el estilo, y lo gratificante que resultaba para nosotros ese resultado. Ahora no hemos sido lo suficientemente rápidos; es demasiado difícil y no puedes hacer nada mágico porque, sencillamente, no eres lo bastante rápido. Tienes que forzar el coche y no puedes dejar que haga nada por sí mismo, porque no lo hace de forma autónoma. Y eso no es en absoluto lo que se espera de un coche», añade Lando Norris.



