Sainz, enfadado tras la Sprint Qualifying: «No ha importado que la mitad de coches tuvieran más potencia»
Carlos Sainz no ha tenido un viernes fácil en el Gran Premio de Singapur de Fórmula 1 2026. El piloto madrileño del equipo Atlassian Williams afrontará la Sprint de mañana sábado desde la última posición de la parrilla, después de ser víctima de lo ocurrido en una SQ1 que resultó ser un esperpento más de la Federación Internacional de Automovilismo. Y es que una bandera roja provocada por los restos del ala delantera del Cadillac de Sergio Pérez después de que el mexicano tocara el muro en la curva 4, ha terminado causando una situación rocambolesca en la que, tras un lío con la activación y desactivación del Overtake Mode durante la sesión, unos coches han clasificado en SQ1 con toda la potencia y otros, en cambio, no.
Además, a este incomprensible incidente para la que se autodenomina categoría reina del automovilismo se le añade, en el caso de Sainz, un problema de frenos en la primera y única sesión de entrenamientos libres que, pese a sustituirse previo a la Sprint Qualifying, el piloto español ha ido arrastrando en clasificación. Finalmente, Sainz ha terminado la jornada de viernes en Singapur último y con un soberano enfado después de todo lo que ha ocurrido.
Sin embargo, «Desafrotunadamente, hemos tenido una vuelta muy mala«, reconocía Carlos Sainz a micrófonos de la Fórmula 1 tras la sesión. «Hemos tenido problemas con los frenos en los libres 1 y los hemos tenido que cambiar, pero hemos seguido teniendo problemas en clasificación. He bloqueado y eso me ha costado mucho tiempo. Sin el problema de frenos, hubiera estado complicado pasar a la SQ2 de todas formas», explicaba el de Williams para continuar.
Tratando de explicar lo ocurrido en mitad de su vuelta lanzada, el piloto español señalaba directamente a la Federación Internacional de Automovilismo como causante de todos los problemas vistos en la SQ1. De hecho, dirección de carrera se ha visto obligada a retrasar el inicio de la SQ2 por «problemas de cronometraje», que se suman a lo sucedido con el Overtake Mode y que, según el propio Sainz, han condicionado deportivamente el resultado de la sesión.
«En mitad de la vuelta he tenido un problema de software y me ha costado tiempo», señalaba el propio Sainz, notablemente enfadado con lo sucedido. «La FIA ha optado por seguir adelante con la clasificación y no les ha importado que la mitad de los coches tuvieran más potencia que el resto. No sé por qué se hacen estas cosas, dependiendo de quien esté fuera en la primera vuelta, o en la Q1″, declaraba el piloto español para finalizar, molesto con la situación.



