Honda revela sus debilidades y confirma cuál será su plan para 2027
La primera temporada de la alianza entre Aston Martin y Honda ha estado lejos de ser un gran proyecto. Aunque el reciente octavo puesto de Fernando Alonso en Malasia aportó un respiro de optimismo y cuatro puntos vitales para el campeonato, desde el cuartel general de Sakura tienen los pies en la tierra.
El fabricante japonés, reconoce que su unidad de potencia sigue sufriendo un déficit considerable de competitividad frente a rivales directos como Mercedes, marcando el desarrollo del motor de combustión interna como la gran prioridad absoluta de cara a la temporada 2027. Las dificultades técnicas han condicionado el rendimiento general del monoplaza británico en circuitos tan exigentes como Monza, Madrid o Bakú. Al respecto, Shintaro Orihara, ingeniero jefe de Honda F1, fue tajante al detallar dónde radica el principal problema.
«La principal diferencia radica en la potencia del propio motor. Por eso presentamos el motor Spec 2 (con un turbocompresor revisado), pero aún existe una brecha entre Mercedes y nosotros, así como con los demás rivales. Esto se debe principalmente a la potencia del propio motor V6, según nuestros cálculos», explicó.
Bajo la normativa técnica actual, donde la entrega de potencia se divide prácticamente al cincuenta por ciento entre el motor de combustión interna y el sistema eléctrico, cualquier carencia mecánica repercute de forma directa en la gestión energética. Orihara, explicó que resulta complejo aislar ambos factores debido a la interdependencia del sistema.
«La gestión energética puede afectar la velocidad del coche. Pero es difícil separar ambos factores. Si existe una gran diferencia en la potencia del motor, es difícil determinar qué parte de esa diferencia se debe únicamente a la gestión energética, porque si la potencia del motor es baja, eso también repercute negativamente en la gestión energética», añadió.
Pese a este panorama crítico, el fabricante japonés se encuentra totalmente volcado en cerrar la brecha técnica. El objetivo prioritario para el próximo año es exprimir al máximo el potencial de desarrollo disponible para acercarse a la referencia de la categoría, una postura que respalda la estructura de Aston Martin.
Por su parte, Lance Stroll considera que el equipo ha dado un salto cualitativo gigantesco en el rendimiento del chasis, especialmente tras la introducción de la evolución del monoplaza en Budapest, por lo que confía plenamente en el trabajo de Honda.
«Espero que el año que viene estemos en una situación mucho mejor. Espero que luchemos por los puntos y estemos en la lucha por el título. Creo que hemos avanzado muchísimo en lo que respecta al chasis. Un gran paso adelante en Budapest. Confiamos en que podemos obtener un rendimiento mucho mejor», comentó el piloto canadiense.
Asimismo, Fernando también es optimista de cara a la próxima carrera, pues cree que el circuito urbano de Marina Bay podría adaptarse mejor a las características de su coche que Sepang.
«Soy absolutamente optimista. Este circuito se adapta mejor a nuestras características que el de Malasia. Fue una actuación alentadora y esperamos repetirla… o incluso superarla», sentenció.

