La FIA inspeccionó los sistemas de aceite de los equipos en Canadá
Por todos es conocida la habitual exigencia y mano dura de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) en lo que a temas de reglamento se refiere, y tras Canadá no iba a ser menos. Tras las sospechas surgidas a comienzo de temporada en cuanto al flujo de combustible y su posible utilización ilegal por algunos equipos, en las cuales nada concluyente pudieron hallar, ahora se encuentran con un nuevo problema: el sistema del aceite del coche.
Al concluir las tandas de entrenamientos libres y clasificatorios del Gran Premio de Canadá, la FIA llamó a los monoplazas de Lewis Hamilton (Mercedes) y Sebastian Vettel (Ferrari) al garaje de inspecciones para examinar una posible evasión de la normativa con respecto a la utilización de los sistemas de aceite en el coche.
Las sospechas de la Federación se formaban en torno a los dos equipos que lideran la tabla de constructores en el mundial, Mercedes y Ferrari, ante la posibilidad de que estuviesen utilizando diversos elementos químicos para acelerar el rendimiento del motor por medio del aceite y así conseguir incluso unos caballos extra, algo que podía haber sido determinante para el mundial.
Sin embargo, tras un examen detallado de los especialistas de la FIA, y unas horas en ascuas para los desarrolladores técnicos de los equipos, se declaró que ninguno de los equipos utilizaba, en principio, el deposito del aceite para llevar a cabo actos en contra del reglamento, y que sus sistemas de aceite funcionaban a la perfección y dentro de la legalidad, sin implementar esa «potencia extra« de la que se sospechaba.
Con todo, los máximos mandatarios de este deporte han considerado vital realizar estas inspecciones en todos los equipos del campeonato, para asegurarse que ninguno de ellos se salta la normativa y cumple con sus obligaciones.