Daniel Ricciardo recuerda su debut en la Fórmula 1 con HRT hace ya 14 años
Daniel Ricciardo fue uno de los integrantes del Red Bull Junior Team más prometedores de la estructura. En tres temporadas, el australiano de 21 años había ganado los títulos consecutivos de la Fórmula Renault 2.0 WEC [West European Cup] y de la F3 británica antes de ver cómo el título de la Fórmula Renault 3.5 de 2010 se le escapaba de las manos ante Mikhail Aleshin. Y para 2011, fue encomendado como piloto reserva de Toro Rosso y como piloto puntual de la Fórmula Renault 3.5 cuando el calendario de la Fórmula 1 se lo permitía, ya que en 2011, los asientos de Toro Rosso estaban ocupados por Sébastien Buemi y Jaime Alguersuari.
Sin embargo, Red Bull tenía más planes para él para la temporada 2011 y en junio, Red Bull le aseguró un asiento en el pequeño equipo HRT para las últimas 11 carreras de la temporada. 14 años después, Daniel Ricciardo recuerda su debut en el Gran Premio de Gran Bretaña de aquella temporada, carrera que fue especialmente difícil para él: terminó último, a 88 segundos de su compañero de equipo Vitantonio Luizzi, después de estar a solo seis décimas por detrás en la clasificación.
«Recuerdo mi primera carrera en Silverstone, estaba intentando hacer demasiado. En mi defensa, me mandaron a la boca del lobo: no me dijeron que iba a competir hasta una semana antes. Me agoté tratando de hacer demasiado. No tenía la preparación perfecta. Un día tiene solo 24 horas y yo intentaba adquirir toda la información posible en poco tiempo. Intentaba ser un héroe, cuando la clave era realmente sentar las bases. Llevaba viendo la F1 desde que era niño y cuando por fin llegué, mentalmente no estaba preparado. Te fijas en la F1, la pones un poco en un pedestal, pero luego estás en la parrilla junto a pilotos como Michael Schumacher y Fernando Alonso, a los que veía rueda a rueda cuando era más joven, y de repente tienes que luchar contra ellos», comenta Daniel Ricciardo para Speed Café.
«Ahora mismo diría al novato de entonces que se relajara: todo el mundo empezó a un nivel similar en el karting y tuvo sensaciones parecidas en su momento. Entonces le diría a mi ‘yo’ del pasado que tratara de divertirse lo máximo posible, que no se estresara demasiado. En mi tercera carrera ya había ganado confianza y empezaba a pensar que pertenecía a la F1, pero en esas dos primeras carreras me sentí atrapado», añade.



