Alpine F1 está ante un gran problema con el personal de sus dos factorías
El equipo Alpine F1 ha dado un paso hacia atrás que ha preocupado enormemente a toda la directiva del equipo y del Grupo Renault, que ve como su equipo de Fórmula 1 parece no tener nada claro el rumbo que tomar para mejorar después de varias temporadas de mejora continua hasta una temporada 2024 en la que terminaron en la cuarta posición destacada del campeonato de constructores. Pero este 2023 ha supuesto un paso hacia atrás notable, terminando sextos en constructores y con gran parte de los dirigentes del equipo despedidos.
Eso ha provocado un ambiente realmente turbio dentro de la estructura, que está conformada por un personal que trabaja en dos factorías en paralelo para desarrollar en una el chasis y en otra la unidad de potencia. Dos factorías que parecen estar completamente fracturadas y con un ambiente entre ellas realmente tenso, algo que el nuevo jefe de equipo interino del equipo, Bruno Famin, ya ha detectado y se encuentra trabajando para intentar solventarlo.
«Una vez más no se trata de Viry contra Enstone, es todo el equipo unido. Continuar y aumentar este impulso para construir un mejor equipo, una mejor empresa y poder desarrollar un mejor coche. Recuerdo que algunos trabajadores me decían: ‘Ahora sólo tenemos un equipo de clientes’. ‘¿Qué? ¡No es un equipo de clientes, es nuestro equipo, es nuestro equipo de fábrica!’. Y cuando llegué a Enstone, a veces escuché que iríamos más rápido con un motor Mercedes. Es una historia bastante compleja, especialmente entre Enstone y el grupo Renault, esa es la realidad. ¡El equipo ha sido vendido no sé cuántas veces, comprado no sé cuántas veces! Y eso dificulta las cosas, ciertamente», comenta Bruno Famin.



