La FIA decide no tomar más cartas en el asunto en la carrera de Australia
Había dos focos abiertos tras la carrera del Gran Premio de Australia que ha traído tantas noticias y ha dado de qué hablar en las últimas horas. La mayor polémica se ha abierto con la decisión de dirección de carrera de lanzar una bandera roja a dos vueltas del final de la carrera tras un accidente de Kevin Magnussen en la segunda curva, ya que golpeaba la barrera y destrozaba la parte trasera derecha de su monoplaza, soltando muchas piezas.
Eso provocó un Safety Car y posteriormente una bandera roja, la cual llevó a cabo una posterior resalida que fue realmente accidentada y supuso el final de carrera, el cual se efectuó tras el Safety Car. La FIA tenía dos frentes abiertos, uno tras una reclamación de Haas F1 en el que pedía a los comisarios que restableciera el orden de la carrera posterior a la bandera roja, después de la gran cantidad de accidentes que hubo en la última resalida. Haas F1 tenía a sus coches cuarto y quinto tras la última resalida y ha reclamado la imposición de esa clasificación, sin embargo, los comisarios creen que el director de carrera ha actuado de manera correcta en el Gran Premio de Australia y, por tanto, ha desestimado la protesta de Haas.
Por otra parte, Pierre Gasly se encontraba bajo investigación por una incorporación a pista peligrosa que ha supuesto el choque con su compañero de equipo, Esteban Ocon. El francés se reincorporaba a pista tras evitar un choque previo, sin embargo, en su incorporación no vio a su compañero de equipo y ambos chocaron, provocando un abandono.
Esta acción también estaba bajo investigación, sin embargo, finalmente los comisarios deportivos han decidido no tomar ninguna acción en dicho accidente, dando así por concluidas sus actuaciones en un polémico y ajetreado Gran Premio de Australia.



