Racing Point se defiende ante las denuncias de Renault a su monoplaza
El monoplaza de 2020 de Racing Point está dando mucho de qué hablar. El gran rendimiento que ha demostrado tener, suponiendo un salto cualitativo enorme para el equipo canadiense en comparación a 2019, ha hecho que equipos de mitad de parrilla duden de la legalidad del RP20, ya que el parecido que tiene con el Mercedes W10 Hybrid de 2019 es realmente importante.
Renault ha sido el equipo que finalmente se ha decidido a dar el paso y ha presentado dos quejas formales hacia el monoplaza de 2020, una en el Gran Premio de Estiria y otra en el Gran Premio de Austria. Esas quejas se centran en los conductos de refrigeración de los frenos del RP20, los cuales también tienen función aerodinámica.
Y es que, los conductos del RP20 son prácticamente similares a los del W10 Hybrid de Mercedes, algo que podría acarrearles una sanción. Desde el equipo canadiense, se defienden en unas recientes declaraciones asegurando que tienen numerosos bocetos sobre diferentes soluciones para los conductos de freno.
«Es imposible que sean ilegales. Los conductos de frenos, para que lo sepas, necesitan mucho tiempo para diseñarlos y hacerlos. Son muy, muy complicados, y tenemos 886 dibujos individuales para nuestros conductos de frenos. Cuando la FIA se acercó a nosotros para investigar cómo diseñamos y desarrollamos el coche vinieron a la fábrica, pasaron dos días allí, observaron todos nuestros dibujos, analizaron el proceso de diseño y desarrollo, lo que hicimos en el túnel y CFD, cómo llegamos a donde llegamos… y quedaron satisfechos», comenta Otmar Szafnauer, jefe de equipo de Racing Point, en una entrevista para Motorsport.



