¿Debería apostar la Fórmula 1 por motores de hidrógeno?
La Fórmula 1 siempre se ha caracterizado por utilizar los más novedosos avances tecnológicos en sus monoplazas, siendo un banco de pruebas para soluciones que con los años terminan utilizándose en coches de calle. Tal y como dice Dave Richards, presidente de la Asociación de Deportes de Motor, la categoría es un escenario perfecto para el marketing, aunque bajo su punto de vista se necesita retomar otra vez esa vanguardia ante el desarrollo.
La aparición de la Fórmula E fue un claro síntoma de que ante las diversos tipos de energía, la Fórmula 1 podría dejar de ser la clara referencia. Con la introducción de los motores turbo-híbridos en 2014 el ‘gran circo’ sufrió un cambio de grandes magnitudes, quizás uno de los más importantes en la historia, apostando por un modelo energético más actualizado conforme a la situación medioambiental actual. Dave Richards considera que la Fórmula 1 ya es entretenimiento y no un laboratorio de pruebas para las marcas.
“Tradicionalmente, hemos vivido con el hecho de que hemos sido pioneros en nuevas tecnologías. Y a veces la F1 no ha promovido una plataforma tecnológica en sí misma, pero es una gran plataforma de marketing. Audi ha comenzó a introducir su tracción en las cuatro ruedas en el Quattro o las levas para cambiar de marcha en el volante, comenzando desde el automovilismo. Y estas partes son comunes ahora en todos los coches deportivos. Si volvemos a la última década… hemos perdido esta capacidad de iniciativa. Nos hemos convertido en entretenimiento. Eso es bueno en sí mismo, hay un espacio para explotar, pero creo que hemos perdido la iniciativa en términos de tecnología«, explica.
Lo cierto es que desde su introducción en 2014, los motores híbridos que montan los monoplazas han sido objetivo de muchas críticas, no por su rendimiento, sino por su sonido. El alarido de los motores V8 o los V10 siempre ha sido una seña de identidad de la Fórmula 1, y aunque los V6 actuales ofrecen unas prestaciones mucho mejores, existen muchos detractores.
«Sinceramente, creo que comenzó cuando presentaron estos maravillosos motores que tenemos hoy en la F1. Es una gran pieza de ingeniería, con sistemas híbridos, funciona increíblemente bien. Pero desde el primer día de la introducción de estos V6, Bernie Ecclestone dijo que eran terribles y que su sonido era malo, dijo lo terrible que era para el deporte. Perdimos la inciativa un poco desde el principio. Tenemos que comenzar con el pie derecho ahora», prosigue.
Richards apuesta por una Fórmula 1 propulsada por hidrógeno. Este tipo de energía ya está siendo desarrollada por el WEC de cara a los próximos años, y ante la imposibilidad de utilizar únicamente electricidad por la existencia de la Fórmula E, sería una de las mejores alternativas a la combustión de gasolina.
“Aquí hay muchas soluciones, soluciones híbridas o soluciones basadas en hidrógeno. Hay una variedad de tecnologías diferentes que debemos promover y fomentar. Y tenemos que comenzar con el pie derecho. En mi opinión, aquí es donde tenemos que ir. Le Mans ya ha tomado una decisión clara para 2024 y los LMP1, la clase que ganará Le Mans será una clase de coches de hidrógeno. Creo que el Reino Unido y su industria automotriz tienen una gran oportunidad para ser los pioneros de esta tecnología, para ser los líderes», finaliza.

