El Toyota de Fernando Alonso gana unas caóticas 6 horas de Spa y acaricia el título del WEC
El Toyota número 8, pilotado por Fernando Alonso, Sébastien Buemi y Kazuki Nakajima, ha conseguido la victoria en unas caóticas 6 horas de Spa-Francorchamps, en la que la lluvia y la nieve han sido las principales protagonistas del día. Con este nuevo triunfo, el coche del español y sus compañeros se dirige hacia la última prueba del calendario, la segunda edición de las 24 Horas de Le Mans en esta supertemporada, como claros favoritos al título, pues sus rivales del Toyota #7 han terminado sextos tras sufrir problemas mecánicos en el ecuador de la prueba.
Como contábamos en la crónica anterior, el coche de Conway, López y Kobayashi reportaba problemas al final de la primera mitad de la prueba y los mecánicos se disponían a solucionarlos. Con el Toyota #7 en el garaje y nadie montado en él, se temía lo peor, pero tras 12 minutos encerrado en el box, el monoplaza regresaba a la pista. Lo hacía en la posición 24 y con cuatro vueltas perdidas respecto al Toyota #8, que tomaba el liderato, por lo que las opciones de victoria se esfumaban. Esos momentos eran aprovechados por el monoplaza líder para realizar un nuevo pit-stop con cambio de pilotos: Fernando Alonso salía del habitáculo y daba paso a Kazuki Nakajima.
La meteorología volvía a ser la protagonista de la carrera minutos después. La lluvia reaparecía sobre el circuito de Spa-Francorchamps tras un rato de cierta tranquilidad en este sentido. Aunque el chaparrón no duraba mucho, a la pista no le daba tiempo a secarse, pues una media hora más tarde las precipitaciones hacían acto de presencia, esta vez con granizo, nieve y tan sólo 3 grados centígrados. Esto convertía el trazado en impracticable y el Safety Car regresaba a pista. No obstante, la situación era tan delicada que veíamos a Bruno Senna trompear en pleno régimen de coche de seguridad.
Tras media hora de Safety Car ondeaba de nuevo la bandera verde y el Toyota número 7 continuaba con su remontada. Y es que, en el momento que salía el coche de seguridad ya rodaba octavo, habiendo recuperado más de 15 puestos. Por su parte, Fernando Alonso, que tomaba los mandos del Toyota #8, mantenía cómodamente el liderato de la prueba con una vuelta de ventaja sobre el SMP #11. Sin embargo, la cautela era máxima, pues las condiciones, con la pista mojada y una temperatura realmente baja, eran complicadísimas.
La última hora se preveía difícil según los radares meteorológicos, los cuales acertaban su predicción: a falta de 40 minutos para la conclusión de la prueba volvía a llover fuerte sobre el trazado y el Safety Car, cuya parte posterior estaba cubierta de nieve, salía a pista por cuarta y última vez. A falta de 15 minutos éste se retiraba, pero poco después ondeaba la bandera roja por la reaparición de la nieve y concluía la prueba. Fernando Alonso era el encargado de cruzar la meta en primera posición, por delante del Rebellion #3 y el SMP #11. Por su parte, el Toyota #7 finalizaba en sexto lugar. Con estos resultados, el equipo japonés se proclamaba campeón en constructores.

