El equipo Mercedes sufrió graves problemas en Austin antes de la carrera
Lewis Hamilton asegura que los problemas que sufrió este pasado domingo en Austin durante la carrera han surgido a raíz de cambiar las bombas de agua de ambos monoplazas. Antes de la carrera, Mercedes detectó que los dos W09 tenían fisuras en estos elementos y se apresuraron enseguida a cambiarlas. Esto, obviamente, hizo saltar las alarmas, pero después, el propio equipo alemán le quitó hierro al asunto asegurando que no era algo grave.
El piloto británico empezaba la carrera desde la pole, pero cuando salió, se vio impotente ante el adelantamiento de Kimi Räikkönen en la primera curva nada más empezar. Y durante el resto de la carrera, sufrió mucho para mantener sus neumáticos en buenas condiciones ya que le salían ampollas con suma facilidad y esto, le obligó a pasar por boxes dos veces. Esto hace pensar que el blistering que sufrieron ambos Mercedes se debe a que la FIA, antes de la disputa de la carrera, les obligó a tapar los orificios de sus nuevas llantas y esto provocó sobrecalentamiento. Sin embargo, Hamilton sigue afirmando que se debe al estado del coche antes de la carrera.
«El coche estaba dividido en millones de piezas antes de la carrera, y eso no es lo ideal. Si no hubiéramos tenido una mañana tan complicada, la carrera hubiera ido mejor», confirma el piloto británico.
Tras los accidentes de la primera vuelta, en el circuito se esparcieron muchos restos de los monoplazas y posteriormente, uno de ellos dañó el suelo del coche de Lewis Hamilton. Y mientras sufría con todo esto perdiendo tiempo con cabeza de carrera, el británico optó por usar agresivamente sus neumáticos, lo cual agravó más la situación, provocando severas ampollas en ambos juegos que usó.
«Había muchos restos esparcidos por la pista y algunos de ellos dañaron el suelo del coche. Por culpa de esto perdimos décimas, pero no es excusa porque seguro que algún otro piloto tuvo este mismo problema», finaliza.

