El equipo Sauber y una clasificación agridulce de cara al GP de Austria
Sauber no pudo hacer ingresar a, por lo menos, uno de sus monoplazas dentro del top10 en las tandas clasificatorias del sábado. El equipo suizo mostró un buen nivel de competición en las dos primeras prácticas del Gran Premio de Austria, donde el monegasco Charles Leclerc estuvo dentro de los diez primeros en el tablero, demostrando su nivel y dándole una luz de esperanza a su escudería con las buenas actuaciones que viene tendiendo en carreras anteriores donde cosechó puntos valiosos.
Las aspiraciones a la Q3 eran muchas, sin embargo, Leclerc marcó un crono que lo ubicó en las decimotercera posición, pero partirá 18º luego de cambiar la caja de cambios de su Sauber tras la práctica libre 3.
«Estoy muy contento por haber acabado 13º», explica el joven piloto. «No podíamos extraer mucho más hoy, y ahora simplemente debemos saber por qué perdimos rendimiento en relación a los libres 3. Quiero agradecer a todo el equipo por el esfuerzo de arreglar mi coche para la clasificación. Por la sanción en parrilla saldré 18º mañana. Será difícil progresar, pero lo daré todo en las primeras vueltas», señala Charles Leclerc.
Por su parte, su compañero de equipo Marcus Ericsson ni siquiera tuvo la oportunidad de pasar la Q1 quedando en el último lugar de la grilla de partida. El piloto sueco no logra levantar cabeza a medida que los grandes premios pasan, y el nivel de competencia a comparación de Leclerc no es el mejor. Los problemas a la hora de exprimir el potencial de su monoplaza son evidentes para el escandinavo.
«Ha sido una clasificación decepcionante para mí», comenta el sueco. «Habíamos hecho un buen fin de semana hasta ahora, así que debemos trabajar para entender por qué hemos sufrido tanto en clasificación. El coche parecía ir bien, así que debemos analizar los datos para extraer el potencial máximo de cara a la carrera», finaliza Marcus Ericsson.

