El embrague de los Fórmula 2; De pequeño problema de juventud a problemón
Roberto Merhi, Jack Aitken, Nyck de Vries, Artem Markelov… y así, poco a poco, podríamos ir nombrando a casi la totalidad de la parrilla de la temporada 2018 del Campeonato FIA de Fórmula 2 que ha sufrido una, o varias veces, problemas con el embrague del nuevo Dallara F2/18. Y es que lo que parecía un pequeño problema debido a la juventud y novedad del monoplaza de la casa italiana (cabe recordar que se actualizó este mismo año), se ha convertido en un lodazal del que nadie, en estos momentos, parece tener idea de por donde salir.
Y es que ver a coches parados en las parrillas una vez el semáforo se ha apagado y se ha dado la salida, se había convertido en una situación difícil de ver últimamente, al menos en categoría importantes, aunque, por desgracia, nos hemos vuelto a acostumbrar viendo las salidas de todo lo que llevamos de temporada de la categoría de promoción hacia la Fórmula 1 más directa. Una situación que, al principio se consideró como temporal y pasajera, se ha convertido en un tema mayor que tras 10 carreras parece no tener solución a corto plazo.
Y así se ha presentado el certamen a la sexta ronda de la temporada en el Red Bull Ring, sin soluciones aparentes pero con la certeza de que la situación se ha vuelto inadmisible, no solo por la imagen que se da de la categoría (la más importante del panorama FIA de monoplazas tras la Fórmula 1), si no también por temas de seguridad en las salidas de cada prueba, aspecto que los pilotos no se han cansado de repetir en todo lo que llevamos de año.
Muchas han sido las quejas que, ya sea ante medios de comunicación o ya sea ante los propios comisarios de la categoría y la dirección de la misma, los pilotos han mostrado acerca de lo peligroso de que, en cada carrera, más de dos monoplazas, incluso cuatro o cinco, puedan quedar calados en parrilla con otros pasando a escasos centímetros de ellos viniendo con velocidad desde posiciones traseras.
El problema podría ser menor si un piloto queda parado en las últimas filas, pero hemos llegado a ver a gente calar su monoplaza saliendo desde la primera fila de la parrilla, viendo como otros 17 o 18 coches pasan a toda velocidad a su lado sin nada que poder hacer más allá de encaminarse, si se es religioso, claro está, a todas las oraciones conocidas y por conocer para que nadie de los que viene a toda castaña por detrás te embista.
Pues bueno, la situación ha llegado al límite y la propia FIA ha buscado soluciones este mismo fin de semana en el Red Bull Ring. Que si una sesión extra de 15 minutos para practicar salidas el viernes que al final no se hizo, que si la oportunidad de realizar dos prácticas de salida tras la sesión de entrenamientos libres, para terminar arreglando un problema, que parecía insignificante, con precinto y cinta aislante, para evitar males mayores y con la promesa de que se está trabajando en soluciones, que parece que no llegarán este año.
Y es que las salidas de ambas carreras del fin de semana, al menos aquí en Austria y en el próximo Gran Premio de Gran Bretaña, serán lanzadas tras el Safety Car, noticia que hacía ayer por la tarde oficial el propio campeonato a través de un comunicado. Si, es la mejor opción para evitar un accidente fuerte por alcance entre un coche parado y otro que llegue por detrás, sin duda, pero no es una solución digna de una serie internacional FIA y con tanto prestigio como debería tener la Fórmula 2.
Los pilotos ya han mostrado división de opiniones, por supuesto. Obviamente, los que no han tenido, o no tanto, este problema, pues se quejan de que una salida lanzada resta posibilidades de adelantamiento en los primeros metros, mientras que los que ya no saben que hacer para salir bien, apelan por el sentido común y por la seguridad en las salidas. Evidentemente, ambas partes tienen cierta razón, puesto que siempre debe primar la seguridad de los pilotos, pero creo que se debería haber indagado ya mucho más para encontrar solución al dichoso problema del embrague.
Porque el mayor problema que puede provocar esta situación no es solo un gran accidente que pudiera suceder, es la posibilidad de que el campeonato pueda decidirse por culpa de un embrague, algo que la Fórmula 2 no se debería permitir. Habrá que ver si estos arreglos con cinta aislante resisten…



