El servicio de Streaming de la F1, un servicio de vanguardia según la FOM
La Fórmula 1 es un deporte que avanza y evoluciona constantemente, carrera a carrera, temporada tras temporada. Los monoplazas son los más avanzados y rápidos del mundo, juegan con las leyes de la física y llevan todo al límite; pero en cambio el apartado comercial y visual de la Fórmula 1, lleva años sin sacar ningún provecho. Desde la llegada de Liberty Media a la máxima categoría del automovilismo, este aspecto está evolucionando a pasos agigantados.
Bernie Ecclestone no era muy partidario de las nuevas tecnologías, y con su mandato al frente de la Fórmula 1, no supo aprovechar las oportunidades de marketing que ofrecen; algo que Liberty Media espera poder cambiar pronto. Con el nuevo servicio de streaming, la Fórmula 1 podrá verse en cualquier dispositivo por medio de una suscripción de pago, haciendo más accesible el deporte a los aficionados.
Frank Arthofer, director del departamento digital y nuevas prácticas comerciales en la FOM, considera este nuevo servicio como una verdadera revolución, y no es para menos después del conservadurismo de Ecclestone.
«En realidad es un servicio de vanguardia, todos los deportes combinados. Por primera vez en un deporte individual, habrá 24 transmisiones diferentes para el mismo evento en vivo, que se transmitirán simultáneamente. En primer lugar, este servicio es para fanáticos que no tienen cable, pero que son fanáticos de la F1 en un mercado determinado, en el que hay televisión de pago disponible. Y podrían suscribirse directamente a nuestro servicio», explica.
¿A qué tipo de público está dirigido este proyecto? A los verdaderos seguidores de la Fórmula 1, que equivalen a unas 500 millones según la FOM y sus valoraciones estadísticas. De esta forma, el objetivo es llevar la categoría a todas aquellas personas que la soliciten.
«¿Nuestro segundo objetivo? Los fanáticos ultra-hardcore. Según nuestras estimaciones, tenemos alrededor de 500 millones de fanáticos de F1 en todo el mundo, el 5% de la población, que es un número significativo. Incluso si se tiene una estimación conservadora de que el 1% de estos 500 millones de aficionados sería muy grandes, por lo que aún sería una audiencia de 5 millones de personas a las que nos podríamos dirigir, y que potencialmente podría estar dispuesta a pagar más por obtener lo que es realmente la mejor manera de ver una carrera de F1 en el mercado», analiza.
