Análisis numérico de Sauber en 2017: Cuesta arriba y con mal motor
La andanza del equipo Sauber en la temporada 2017 del Campeonato del Mundo de Fórmula 1 ha vuelto a ser una historia llena de dificultades y complicaciones que no han favorecido, en absoluto, al desarrollo del equipo. Pese a la entrada de nuevos inversores y la llegada de nuevo personal a la formación suiza, poco han podido hacer para cerrar con éxito la tabla de puntos del Campeonato de Constructores.
Tras la salida de Manor el pasado año, se antojaba complicada la posibilidad de ver un equipo diferente a Sauber cerrando la clasificación, y así ha sido. Con solo cinco puntos, logrados por Pascal Wehrlein, que termina 18º en el campeonato, tras su retorno después de perderse las dos primeras carrera por un problema físico derivado de un accidente, los suizos han estado lejos de los demás. Además, ni Marcus Ericsson ni Antonio Giovinazzi han conseguido puntuar, siendo 20º y 22º respectivamente.
Pese a que el año empezó siendo prometedor y con celebraciones por el 25 aniversario del equipo en Fórmula 1, el llevar un motor Ferrari con especificación antigua les ha pasado factura. Se notaba, sobretodo en circuitos donde la potencia del motor era lo más importante, la diferencia con respecto a las unidades de potencia más actualizadas.
Otro de los hechos que han marcado la temporada de los de Hinwil ha sido la continua salida y llegada de personal al equipo, remarcando el adiós de Monisha Kaltenborn como jefa del mismo y la llegada desde Renault de Frédéric Vasseur. Se trató de un progreso muy positivo, que se unió a la continua ampliación de personal del equipo en las distintas áreas técnicas del coche. Todo esto no hubiera sido posible sin la llegada del nuevo grupo inversor que ahora comanda Sauber y que sacó el equipo de un pozo que parecía no tener fondo.
Consiguiendo los 5 puntos a principios de la temporada, el progreso del equipo no ha sido suficiente y el equipo ha ido cayendo hasta este final de temporada. Sin duda, los puntos de Wehrlein, tras ser sustituido por Giovinazzi en las dos primeras pruebas, valieron mucho y, acompañados del bajón de McLaren a principios de año, hicieron soñar a los suizos con una mejor temporada. Pero la realidad volvió a hacer su aparición, y las mejoras de Sauber se quedaron muy atrás del resto.
La segunda parte del año ha estado marcada por los rumores, y más desde el anuncio de la ruptura de contrato entre Sauber y Honda a mediados de temporada. Aunque se esperaba que los japoneses montaran sus unidades potencia en el coche suizo a partir de 2018, su mala reputación vista en pista llevó a la ruptura del contrato entre ambas partes, algo que supuso, también, el principio del fin de la alianza McLaren-Honda. Desde entonces, los rumores sobre la transición de Sauber hacia ser un pseudo-equipo de Ferrari han copado las noticias. Rumores que finalizaron hace pocos días con la confirmación de la vuelta de Alfa Romeo a la Fórmula 1.

Pascal Wehrlein ha sido el gran señalado durante toda la temporada, y es que ya desde principio de año estuvo en el punto de mira tras sufrir un accidente en la Race of Champions que le apartó de los test de pretemporada y de las dos primeras carreras del año. Tras su retorno, y pese a conseguir los únicos 5 puntos del equipo este año, la temporada y el rendimiento del piloto alemán han sido bastante decepcionantes, ya que se esperaba mucho más de un piloto, apadrinado por Mercedes, que parece haber perdido esa confianza de los de Brackley en favor de Esteban Ocon.
Pese a estar Wehrlein normalmente por delante de Ericsson, el sueco ha sido capaz de plantarle cara a su compañero de equipo en muchas ocasiones este año, pese a no conseguir ningún punto. A pesar de ello, la temporada del piloto sueco ha vuelto a ser difícil de gestionar y repleta de resultados muy pobres. En cuanto a las sesiones de clasificación, Wehrlein ha estado por delante de Ericsson en 11 ocasiones de las 18 sesiones de crono en las que han estado juntos en pista.
En cuanto a Antonio Giovinazzi, que estuvo presente en las dos primeras carreras, fue capaz de estar al nivel de Marcus Ericsson en ambos Grandes Premios donde participó, pese a que en China, fue señalado por su error en la misma curva en clasificación y carrera, cuando se estrelló en ambas sesiones. Sin embargo, el debut del italiano en Fórmula 1 sorprendió a mucha gente, y es que en Australia, conseguía finalizar 12º su primera carrera en la categoría, demostrando una gran velocidad. Así, Giovinazzi, que pasó a ser tercer piloto del equipo Haas tras Bahrein, tampoco logró puntuar en sus 2 participaciones.
Para la próxima temporada, todo sigue en el aire en cuanto a que pilotos ocuparán los asientos del Sauber, o como acabe llamándose, finalmente, el equipo. Pese a que parece que el monegasco Charles Leclerc si tiene pie y medio en el equipo, el segundo asiento sigue sin estar confirmado, aunque la salida de Pascal Wehrlein parece hecha. Los rumores señalan, o a la llegada de Antonio Giovinazzi, o a la continuidad de Marcus Ericsson en el equipo, aunque tras el anuncio de colaboración entre Sauber y Alfa Romeo, se rumorea que el sueco conseguirá mantener su asiento.
La última posición de Sauber demuestra lo complicada que ha sido la andadura de los suizos en la categoría este año. Pese a las mejoras en personal, la llegada de nuevos inversores y un final de temporada en ascenso, nada ha sido suficiente como para que los de Hinwil hayan evitado ocupar la última posición del Campeonato del Mundo de Constructores.
El futuro de Sauber ahora se centra en su alianza con Alfa Romeo, por lo que, tras este acuerdo con la marca del grupo FCA, se les equipará con un motor Ferrari de la misma especificación que los demás, pudiendo estar más cerca del resto de la parrilla con facilidad y dándoles la oportunidad de lograr mejores resultados. Sauber necesita una continuidad que, junto con el trabajo que el equipo realiza, les aúpe un escalón por encima que les permita luchar por mejores resultados.
¡Y así ha sido el 2017 de Sauber en la Fórmula 1!

