Pirelli desarrolla neumáticos más blandos y con más degradación para 2018
Con el cambio de normativa de 2017, que nos ha traído monoplazas más agresivos, con mejor paso por curva, y en definitiva más rápidos, los neumáticos también sufrieron cambios. Muchas líneas se escribieron antes de comenzar la temporada sobre los nuevos Pirelli de esta temporada, más anchos y más duros que en años anteriores, tal y como se les había pedido. Para sorpresa de la casa milanesa de neumáticos, han recibido muchas críticas este año por crear unos compuestos demasiado duros, es decir, con muy poca degradación, o al menos no la esperada.
Es por eso que en Pirelli ya están ultimando los detalles para fabricar los nuevos neumáticos que se usarán en 2018, tal y como explica Mario Isola. Durante la jornada de ayer se estuvieron desarrollando las gomas en el circuito de Barcelona-Cataluña, con la colaboración del piloto Antonio Giovinazzi y Ferrari.
El plan en la casa italiana es hacer los compuestos un paso más blandos, es decir, que el actual blando se convierta en el medio el próximo año, por ejemplo.
«En cuanto a los compuestos, puedo confirmar que estamos trabajando en compuestos que sean un paso más blandos. Eso significa que el blando actual será el medio de 2018, más o menos. La construcción no será un gran cambio. Creemos que la estructura -actual- funciona bien, pero hemos visto margen de mejora para que el perfil funcione mejor, con una mejor distribución de la temperatura y la presión. Eso será de utilidad para reducir el blistering, porque si tienes un temperatura generas más blistering. Veremos dónde tenemos esos picos de estrés y temperatura, y los corregiremos un poco para el año que viene», explica Isola.
Durante los primeros años de Pirelli en Fórmula 1, sus neumáticos eran tachados de muy blandos, algo que no quieren que se vuelva a repetir, así que tendrán en cuenta este aspecto y medirán al milímetro la degradación. El objetivo es crear unas gomas que brinden espectáculo tanto en rendimiento como en degradación, que se traduce en paradas en boxes.
«Queremos incrementar la degradación en la primera fase, esa degradación lineal que tienes entre un neumático nuevo y uno usado. Queremos incrementarla, pero no queremos tener el sobrecalentamiento que tuvimos el año pasado, porque eso es lo que los pilotos no quieren. Los pilotos quieren forzar el neumático. Pueden aceptar la degradación porque es lineal, la pueden notar y pueden adaptar su estilo de pilotaje, pero no pueden aceptar el sobrecalentamiento. Con eso pierdes rendimiento y en 2016 no podías recuperarlo. Este año, cuando enfrías el neumático recuperas adherencia. Eso es algo que no queremos perder para el año que viene. Aumentar sólo la degradación térmica, pero que los neumáticos sean menos sensibles al sobrecalentamiento si es posible», finaliza.

