El Citroën C3 WRC no es tan bueno como parecía
Sin lugar a dudas, no está siendo un comienzo de temporada soñado para el equipo Citroën Racing. Tras un año ausente como equipo oficial en el Mundial de Rallyes para desarrollar de la mejor forma posible su nuevo Citroën C3 WRC, completando únicamente en 2016 un programa semi-oficial con PH Sport y los DS3 WRC en los rallyes europeos, los galos volvían con fuerza a los rallyes con un nuevo coche que prometía ser la referencia tras la abrupta salida de Volkswagen Motorsport de la competición.
Además, los motores que usan los nuevos WRC son muy similares a los que se usan en el Mundial de Turismos, competición en la que Citroën Racing ha dominado con puño de hierro en los últimos años. Todo parecía de color de rosas, con un camino bien realizado hacia la victoria. Sin embargo, los galos han sido superados en los dos primeros rallyes de la temporada por M-Sport, Hyundai y Toyota, colocándose como el último fabricante de la competición.
La doble salida de pista de Kris Meeke en Suecia, el abandono de Stéphane Lefebvre el primer día en Montecarlo, y el mejor resultado del equipo Citroën Racing conseguido por Craig Breen en Montecarlo con su cuarto puesto con el antiguo DS3 WRC, han hecho saltar todas las alarmas. Parece ser que los galos habían decidido tomar una estrategia de diseño de su coche de la forma más neutra posible, intentando mantener un equilibrio entre la carga aerodinámica que podía generar los nuevos kits y los daños que se pueden producir cuando compites en un tramo del Mundial de Rallyes. Con esto, pretendían además ahorrarse unos kilos de carga para hacer que el coche tuviera un comportamiento neutro, al igual que intentó hacer Volkswagen Motorsport con su Polo R WRC 2017, sin embargo, los resultados conseguidos en los primeros compases de esta temporada no le están dando la razón al departamento técnico de Citroën Racing, siendo actualmente el coche menos competitivo del Mundial de Rallyes.
Laurent Fregosí, ingeniero de Citroën Racing en el Mundial de Rallyes, aseguraba que la diferencia de conceptos entre su C3 WRC y los de Toyota, Hyundai y M-Sport, parece ser que les estaba jugando una muy mala pasada. Además, comentaba en Suecia que les quedaba mucho trabajo por delante, augurando grandes males para los galos.
Por otra parte, si tenemos en cuenta las declaraciones de Kris Meeke y Craig Breen en el pasado Rally de Suecia, podemos sacar en claro que el Citroën C3 WRC 2017 es un coche impredecible y complicado de pilotar, con una trasera que te puede dar un buen susto en cualquier momento, en el que menos te lo esperes. Mucho trabajo les queda por delante a Citroën Racing para conseguir buenos resultados.
«Fue muy extraño. Tenía grandes dificultades con la parte trasera del coche. Desde la primera curva ya tuve un gran susto. Con eso en mente, no quise cometer ningún error estúpido, me protegí, traté de mantenerme recto en la trazada, pero la trasera se me fue tras una cresta y el coche salió completamente en ángulo de 90 grados en la curva de izquierdas, por lo que no pude hacerla», habla Kris Meeke sobre su salida en el TC14 del pasado Rally de Suecia, cuando se salió de una curva rápida a izquierda.
«Me peleé mucho para tener unas buenas sensaciones con la parte trasera. No consigo mantenerme recto y esto me da muchos sustos. Hay tramos menos malos, pero en otros, el coche me coge totalmente por sorpresa. Tengo miedo de hacer algo estúpido», asegura Craig Breen al hablar de la impredecible trasera del C3 WRC.


