Max Verstappen gana en China y amplía su ventaja en el Mundial; Sainz es quinto y Alonso, séptimo
Max Verstappen domina sin competencia un descafeinado Gran Premio de China y se lleva una nueva victoria esta temporada: el piloto neerlandés no encuentra rival por segundo día consecutivo en Shanghái, precediendo a Lando Norris y Sergio Pérez. Carlos Sainz es el mejor de los españoles, terminando en quinta posición.
Me atrevería a decir que nadie echaba de menos el Gran Premio de China; y si así fuera, pocas ganas le habrán quedado de volver a este trazado. Es cierto que en estos tiempos, en los que predominan los circuitos urbanos sin personalidad, se agradece la presencia de pistas tradicionales, aunque sea relativamente joven y de la autoría de Hermann Tilke. Sin embargo, carreras como las de este fin de semana no pasarán a la historia por su espectacularidad.
La carrera de este domingo seguía la tónica de la sprint de ayer: una carrera descafeinada, sin prácticamente ninguna acción interesante sobre el asfalto. En la salida, Fernando Alonso le ganaba la posición a «Checo» Pérez para rodar en segundo lugar, mientras que los Ferrari se veían superados por George Russell y Nico Hülkenberg. Una vez más, los trenes de DRS y la gestión de neumáticos serían los aburridos protagonistas del día.
Tan sólo se producían algunos cambios de posición, que ponían a cada uno en su lugar, y las paradas en boxes no tardaban en llegar, consecuencia de la degradación o de quedarse atascado detrás de otro piloto. Indicios de emoción regresaban con la aparición de un coche de seguridad, a raíz del abandono de Valtteri Bottas por problemas de motor, que reagrupaba a la parrilla y que algunos equipos aprovechaban para realizar un segundo cambio de neumáticos.
Un coche de seguridad que volvía a hacer acto de presencia de inmediato: Lance Stroll embestía absurdamente a Daniel Ricciardo antes de la relanzada, levantando del asfalto al RB y provocando daños en ambos coches. No obstante, ambos continuaban y el Safety Car era consecuencia del toque entre Kevin Magnussen y Yuki Tsunoda, unos pocos segundos más tarde y que en este caso sí producía el abandono del japonés en pista.
La conservación de neumáticos condicionaba cualquier movimiento, manteniéndose intactas prácticamente todas las posiciones. Max Verstappen, en un ritmo fuera de alcance, precedía a Lando Norris y a Pérez, perjudicado por las neutralizaciones: ese sería el podio final, delante de Charles Leclerc y de Carlos Sainz en el top5. Teniendo que pasar por el pit-lane para deshacerse del compuesto blando, Fernando Alonso caía del quinto al decimosegundo lugar; remontaría hasta un insuficiente séptimo puesto.

