Rosenqvist vuelve a triunfar en Berlín y se lleva la segunda superpole
Doble cita este fin de semana en la Fórmula E, lo que significa que después del ePrix vivido ayer en Berlín, el aeropuerto de Tempelhof vuelve a ser el protagonista hoy de una nueva prueba de la categoría eléctrica.
Después de lograr la victoria en el día de ayer, Felix Rosenqvist ha vuelto a demostrar su superioridad en el trazado del aeródromo alemán y se ha impuesto a sus rivales en la segunda superpole del fin de semana. Por su parte, Sébastien Buemi ha sido segundo, mientras que Lucas Di Grassi saldrá séptimo.
Sesión de clasificación Q1
Al igual que sucedía en el día de ayer, el calor y las altas temperaturas del asfalto de Tempelhof han provocado que los pilotos se lo jugasen todo a un solo intento en las sesiones grupales de clasificación. Lo hemos visto desde el primer momento, cuando en la Q1, formada por Piquet, Heidfeld, Sarrazin, Engel y Rosenqvist salían cuando restaban apenas tres minutos para el final de la sesión.
Después de dos vueltas de preparación, Sarrazin ha sido el primero en colocarse al frente de la sesión, aunque Engel le ha arrebatado esta posición antes de que Rosenqvist bajará su tiempo en cinco décimas para terminar la Q1 en primera posición, demostrando la superioridad que posee el piloto de Mahinda en este circuito.

Sesión de clasificación Q2
En este segundo grupo hizo aparición Sébastien Buemi, que después de la descalificación en la carrera de ayer tenía muchas ganas de desquitarse. Al piloto suizo le acompañaron también Daniel Abt, Adam Carroll, Tom Dillmann y Nicolas Prost.
En esta ocasión, los pilotos no se hicieron de rogar, o al menos Daniel Abt, que ha saltado a la pista en cuanto el semáforo se ha puesto verde. Tras dos vueltas de calentamiento, Abt ha marcado el segundo mejor tiempo de la sesión, aunque la campanada la ha dado Buemi, que esta vez sí, sin titubeos, pulverizaba la marca de Rosenqvist y se colocaba primero provisional.

Sesión de clasificación Q3
Lucas Di Grassi, el otro candidato al título, hacía acto de presencia en la clasificación en el grupo de Q3, también formado por Evans, Da Costa, «Pechito» López y Turvey.
Di Grassi era precisamente el primero en romper el silencio en Berlín, seguido de «Pechito» y Da Costa, que tampoco han querido perder el tiempo. En este grupo también hemos tenido un cambio de líder, ya que «Pechito» López rompía el crono y conseguía colocarse primero por tan solo una décima sobre Buemi, mientras que Di Grassi solo podía ser quinto tras una gran vuelta de Turvey, que le relegó de la cuarta plaza.

Sesión de clasificación Q4
En esta ocasión, los últimos en salir a la pista han sido Sam Bird, Loïc Duval, Jérôme D’Ambrossio, Jean-Eric Vergne y Robin Frijns, que han seguido una estrategia similar a la de los pilotos del grupo de Q1.
Al igual que en las sesiones anteriores, el líder se veía relegado tras la mejora de su tiempo, esta vez por parte de Sam Bird, que lograba arrebatarle a su compañero de DS Virgin la primera plaza, sacando así a Lucas Di Grassi de la superpole. Por su parte, Jean-Eric Vergne, uno de los pilotos a tener en cuenta para la superpole, no defraudaba y se colocaba en tercera posición, entrando así en al ronda final.

Superpole
Así pues, Sam Bird, «Pechito» López, Jean-Eric Vergne, Sébastien Buemi y Felix Rosenqvist se han ganado el derecho a luchar por la segunda superpole de Berlín.
El ganador de la carrera de ayer era el primero en saltar a la pista para la superpole, logrando una marca de 01:08.208. Tras el piloto sueco salían Buemi y Vergne, favoritos para llevarse la superpole, pero ni el suizo ni el francés han conseguido mejorar la marca del piloto de Mahindra. Mientras que Buemi terminaba a una décima de Rosenqvist, Vergne terminaba mucho más lejos, a casi un segundo, con un tiempo de 01:09.103.
Solo quedaban por salir los dos pilotos de DS Virgin, «Pechito» López y Sam Bird, que tampoco lograron arrebatarle la pole a Rosenqvist. El argentino cometía un error durante su vuelta lanzada que le dejaba tercero, a dos décimas del Mahindra, mientras que el británico, que le ponía las cosas complicadas al principio al piloto sueco, no lograba mejorarle al final y terminaba cuarto, dejando la superpole a Rosenqvist.



