El MP4-31 y el destino de Fernando Alonso: La suerte está echada
El nuevo MP4-31 de McLaren-Honda, ya es una realidad, tras superar los ‘crash test’, el destino del equipo británico y el de Fernando Alonso ya está escrito y a menos de un mes para que comience la pretemporada 2016 de Fórmula 1, la gran mayoría de las miradas se centran entre Woking y Sakura, o lo que es lo mismo, en McLaren-Honda. Yasuhisa Arai, director de la marca nipona, está convencido de la notable mejora que experimentará el monoplaza con respecto al año pasado, pero en el equipo británico no terminan de confiar al 100% en el trabajo del motorista japonés.
Y la realidad es que la escudería dirigida por Eric Boullier tiene motivos para desconfiar. El proyecto McLaren-Honda despertó la máxima ilusión entre los aficionados a la Fórmula 1, e incluso a Fernando Alonso, que decidió cambiar de rumbo e hizo el trayecto Maranello – Woking para recuperar la confianza y poder luchar de nuevo por el mayor objetivo de cualquier piloto: ser campeón del mundo.
Los más soñadores imaginaban aquella época de inicios de los 90, donde el binomio entre británicos y japoneses dio como resultado uno de los mejores monoplazas de la historia de este deporte. Sin embargo, la realidad fue totalmente opuesta, pues McLaren-Honda firmó uno de sus peores años en la Fórmula 1, gracias principalmente a sus problemas con la unidad de potencia, un lastre que provocó situaciones de mucha tensión entre ambas partes y un déficit en el rendimiento y resultados sobre la pista, algo que pretenden cambiar con el nuevo MP4-31.
Una imagen tan decepcionante y un motor tan poco competitivo es una imagen que no puede permitirse Honda, que este año ha decidido destinar más recursos financieros, contratar más ingenieros y buscar más apoyo de consultores en motores de la Fórmula 1. Con este mayor esfuerzo en todos los sentidos, McLaren y, sobre todo, el fabricante nipón, confía en dar un salto de calidad importante y poder entrar en la zona de puntos de manera regular en la temporada 2016.
La principal cabeza visible de McLaren-Honda es Fernando Alonso, que es sabedor del principal problema del monoplaza del año pasado y considera que, si el motor mejora sustancialmente, la alegría puede volver al box de la escudería de Woking. Por ello, Arai considera que están progresando de manera adecuada y que confían en que el trabajo realizado en las fábricas se refleje después en la pista.
«Hemos proyectado un motor nuevo, que ya gira en el banco. Hemos consagrado grandes esfuerzos al motor de 2016 y esperamos que sea por fin bueno en la pista. Los problemas fueron identificados e incluso algunos de ellos solucionados. Pero las reglas nos impidieron introducir estas soluciones durante la temporada», declara el máximo responsable de Honda.
Con estas mejoras y la posibilidad de utilizar hasta 32 ‘tokens’ para desarrollar el motor, todo apunta a que McLaren-Honda progresará sustancialmente en la temporada 2016. Sin embargo, algunas voces dentro del ‘paddock’ señalan que, pese a este avance, será 2017 el verdadero año de la escudería de Woking y que la próxima temporada sólo será un avance para comprobar que trabajan en la dirección adecuada.
El proyecto de McLaren-Honda se encuentra en un punto crucial. Si consiguen un gran avance en 2016 y sólo piensan en resultados a corto plazo, pueden verse perjudicados de cara al año 2017. Sin embargo, si trabajan más con la cabeza puesta en el próximo año, corren el riesgo de que Fernando Alonso decida abandonar el barco al no haber alcanzado los objetivos que se propuso al volver a la escudería de Woking.