Las aletas de tiburón podrían volver a los monoplazas en 2017
Parece ser que la nueva normativa que se implantará en la Fórmula 1 la temporada que viene traerá consigo a un viejo conocido para los aerodinamicistas de los equipos: las aletas de tiburón que tanto se popularizaron entre las temporadas de 2008 y 2010, por lo que habrá que añadir esta novedad a los neumáticos más anchos, alerones más bajos y anchos, así como un diseño más agresivo en general.
Así lo afirma Michael Schmidt para el diario alemán ‘Auto Motor und Sport’, donde comenta que prácticamente la totalidad de los equipos están optando por montar de nuevo la aleta de tiburón a los capó motor de los monoplazas, declarando que el diseño global del coche queda destrozado en la vista lateral con la presencia de este elemento.
«Prácticamente cada equipo está apostando por esta fea opción. A partir de la vista lateral, los coches se ven como una camioneta», lamenta el alemán.
Al contrario del Mundial de Resistencia, la Fórmula 1 no hace uso de esta aleta por motivos de seguridad, sino aerodinámicos. Y para 2017, con el nuevo diseño de los alerones posteriores, el uso una vez más de este elemento aerodinámico tiene más sentido que nunca.
Con unas medidas actuales de 95 centímetros de alto y 75 de ancho, las turbulencias generadas por el paso del coche pasaban justo por debajo del ala trasera, pero con las nuevas medidas (80 centímetros de alto y 95 de ancho), el aire choca directamente con el ala trasera, por lo que con la introducción de la aleta de tiburón se lograría desviar el aire hacia abajo evitando el alerón, simulando el efecto actual.
Sin embargo, equipos como Red Bull modifican la altura trasera del monoplaza para tener un mayor ángulo de ataque en el alerón trasero, siendo los principales perjudicados entre otros con esta nueva medida, que se solucionará con la aleta. Por este motivo, Red Bull trató de convencer al Grupo de Trabajo Técnico de la FIA de que se prohibieran estos elementos «por razones estéticas», propuesta que no obtuvo éxito.