La historia de Ferrari, la escudería más laureada
Cuando escuchas «Ferrari», te viene a la cabeza una obra de ingeniería, ‘il cavallino rampante’ que preside el morro del coche o monoplaza. Cuando te hablan de la Scuderia Ferrari, automáticamente se asocia con éxitos, con victorias, con títulos… con ser «la escudería más laureada de la Fórmula 1». A pesar de todo, es indiscutible que es la escudería más importante de la historia de la Fórmula 1, y la que con 15 títulos de pilotos y 16 de constructores se convierte en la escudería con más triunfos y títulos de la historia de la Fórmula 1.
La Scuderia Ferrari, como todos los equipos que han pasado por la categoría reina del automovilismo y han jugado un papel importante en ésta, ha tenido buenos y ‘no tan buenos’ momentos. En ocasiones ha realizado un gran monoplaza que ha llevado directamente al título al piloto que lo manejaba, aunque en otras ocasiones haya ‘roto las ilusiones’ de los pilotos que portaban esos mandos.
La historia de Ferrari
Ferrari fue fundada hace más de 85 años cuando ‘il commendatore’, Enzo Ferrari, decidió patrocinar a los pilotos aficionados italianos, convirtiéndose en patrocinador de la marca Alfa Romeo. En 1943, la Scuderia Ferrari estableció su sede en Maranello (donde actualmente continúan los trabajos de diseño y desarrollo).
La Scuderia comenzaría a competir en la Fórmula 1 en el Gran Premio de Mónaco de 1950 (segunda carrera de la Fórmula 1 moderna), compitiendo en todas las temporadas desde el comienzo de la F1 hasta ahora, siendo el único equipo en conseguirlo. La primera victoria de la Scuderia Ferrari llegaría en el Gran Premio de Gran Bretaña de 1951, consiguiendo hasta tres victorias en aquella temporada. Desde aquella fecha hasta hoy, la escudería italiana ha conseguido 16 títulos de constructores, 15 títulos de pilotos, 221 victorias, 207 ‘pole positions’, 680 podios y 230 vueltas rápidas, en las 888 carreras que ha competido (incluyendo el pasado Gran Premio de Australia de 2015). Números para algunos… éxitos para Ferrari. Números exitosos que consiguen transformar un equipo que comenzó patrocinando a pilotos aficionados, en un equipo de historia. Un equipo con valor propio. Un equipo que crea sentimiento, que siente y escucha el latido del motor al impulsar ‘la sangre roja’ que define al equipo italiano.
Los éxitos de ‘la Scuderia’
Como decíamos antes, cuando hablas de Ferrari, aparece por defecto el ideal de éxitos y triunfos. Quizá influenciado por la etapa de Michael Schumacher donde la Scuderia Ferrari era imparable. En TheBestF1.es hemos seleccionado los mejores monoplazas de Ferrari que dieron grandes éxitos al equipo italiano.
5.- 312 T4 – 1979 – Jody Sheckter y Gilles Villeneuve

El Ferrari 312 T4 fue usado en el año 1979, teniendo a bordo de él al sudafricano Jody Sheckter y el canadiense Gilles Villeneuve. Es el cuarto monoplaza de la serie 312T que fue usada entre 1975 y 1980, que a su vez está basado en el monoplaza de la serie 312B. El 312 T4 tuvo una revolución aerodinámica, ‘lanzando un reto’ a la escudería británica Team Lotus. El diseñador, Mauro Forghieri, introdujo el efecto suelo en este monoplaza. Gracias a la fiabilidad del monoplaza, lograron 6 victorias, junto con el 5º título de constructores para Ferrari y el único mundial para el sudafricano Jody Sheckter.
4.- 312T – 1975 – Niki Lauda y Clay Regazzoni

El Ferrari 312T, pilotado en el año 1975 por Niki Lauda y Clay Regazzoni, es el primer monoplaza de la serie 312T. El 312T fue diseñado por Mauro Forghieri y aunque en un principio el monoplaza no era competitivo, terminó siéndolo gracias al apoyo técnico que Niki Lauda. Gracias a este apoyo y a las recomendaciones de Clay Regazzoni a Enzo Ferrari, éste fichó a Niki Lauda como piloto oficial. El monoplaza fallaba en fiabilidad, no obstante consiguió 6 victorias y otorgar el 4º título de constructores a Ferrari y el primero de pilotos a Niki Lauda, quien aventajó en casi 40 puntos a su compañero de equipo.
Este monoplaza sale en la película «RUSH» que trata sobre la rivalidad entre Niki Lauda y James Hunt, la cual, personalmente, recomiendo ver si no lo has hecho ya.
3.- F1-2000 – 2000 – Michael Schumacher y Rubens Barrichello

El Ferrari F1-2000 estaba basado en su predecesor, el F399 de 1999, manteniendo el chasis de fibra de carbono con forma de panal de abejas y montando una suspensión activa independiente con ballestas de torsión. Fue diseñado por Rory Byrne, Ross Brawn y Aldo Costa. Uno de los cambios más significativos respecto al F399, es que montaba un V10, al igual que su predecesor, pero con la diferencia que la disposición cambiaba de «10 cilindros en V con apertura de 75º» a «10 cilindros en V con apertura de 90º». Por lo demás, el motor seguía manteniendo una posición central en el monoplaza. El F1-2000 consiguió ganar 10 de las 17 carreras, y devolviendo el número 1 al carenado del Ferrari, 21 años después (anteriormente Jody Sheckter en 1979).
2.- F2004 – 2004 – Michael Schumacher y Rubens Barrichello

El F2004 estaba basado en el F2002 aunque intentando mejorar algunos detalles. Los escapes fueron rediseñados y eran más pequeños que en el monoplaza del 2002 y tenían una posición más centrada respecto al monoplaza. También se amplió el alerón delantero para crear mayor carga aerodinámica y fue rediseñada la suspensión trasera para evitar la alta degración de los neumáticos posteriores sufrida en años anteriores. Tanto el motor como la caja de cambios tuvieron que ser rediseñados para ser más fiables y duraderos. El monoplaza consiguió grandes éxitos, consiguiendo un total de 15 victorias (de 18 carreras), y otorgando el séptimo campeonato del mundo a Michael Schumacher y el sexto mundial de constructores consecutivo a Ferrari (desde 1999) por más de 140 puntos respecto al segundo clasificado.
1.- F2002 – 2002 – Michael Schumacher y Rubens Barrichello

Por último, el F2002, considerado el ‘mejor monoplaza de la Scuderia’, era un diseño totalmente revolucionario. Montaba un motor V10 creando un centro de gravedad bastante bajo. Además, habían conseguido que el monoplaza pesara menos que sus predecesores. Era un monoplaza aerodinámicamente muy completo, teniendo una gran maniobrabilidad. A esto hay que sumarle el diseño exclusivo de los neumáticos que Bridgestone hizo, adaptándose al monoplaza rojo. La temporada acabó en la 11ª carrera de 17, cuando Michael Schumacher se alzó con su quinto título del mundo. Dicho monoplaza consiguió sumar hasta 16 victorias (15 en 2002 y 1 al comienzo del 2003 antes de ser sustituido por su sucesor).