Zak Brown critica a Ferrari: «Reciben una cantidad desproporcionada de dinero»
Son bien conocidas por todos las amenazas que la Scuderia Ferrari vierte cuando se avecina un cambio de reglas. En el momento que algo no gusta en la escuderia del Cavallino Rampante, lo hacen saber a modo de amenazas, y el director de McLaren, Zak Brown ha hablado sobre ello.
Una de las últimas medidas que planea Liberty Media para mejorar la Fórmula 1 es repartir mejor las compensaciones económicas a los equipos, lo que supondría que parte del dinero que se destina hoy a Ferrari, vaya a parar a escuderias con menos recursos, para intentar así igualar en cierta medida el campeonato.
Zak Brown, mandamás del equipo McLaren, es consciente de lo que siempre ha aportado Ferrari a la Fórmula 1, pero reconoce que las diferencias económicas que perciben los italianos en relación con los demás equipos son desproporcionadas.
«Todos reconocemos que Ferrari ha aportado un valor añadido al deporte y que deben ser recompensados por ello, pero creo que (el reparto económico) es muy desequilibrado y Liberty solo quiere lo mejor para nuestro deporte», explica el estadounidense.
Brown cree que la confrontación entre Ferrari y Liberty es normal, ya que a pesar de que crea que Ferrari cobra una cantidad desproporcionada de dinero, están intentando proteger su poderío y supremacía en el mundo de la Fórmula 1.
«El enfrentamiento entre Ferrari y Liberty se ha vuelto inevitable. Ferrari quiere proteger el capital recibido, ya que reciben una cantidad desproporcionada», apunta Zak.
Las negociaciones y las continuas críticas por parte de Ferrari hacia Liberty no hacen más que dañar la imagen de la Fórmula 1, según Zak Brown, que cree que todas estas cuestiones deberían tratarse en privado y no sacarse a la luz.
«Espero que puedan negociar entre bastidores y no en público, aunque no creo que vaya a ser así, porque ya lo han hecho público. Esto daña los impulsos que podemos tener en el futuro» concluye Brown.
A pesar de que las cosas parezcan pintar muy negras, todo acaba teniendo solución, y buena prueba de ello son las amenazas que Ferrari siempre ha proferido, sin que «nunca llegase la sangre al rio», aceptando renegociar sus contratos y las normativas por las que no estaban de acuerdo.

