Un sueño, 2006: Schumacher impone su ley en Alemania ante un Alonso sin opciones
El turno de Hockenheim en esta sección convertida en punto de encuentro para todos aquellos que quieran recordar el segundo mundial de Fernando Alonso. Lo hacemos como décimo aniversario de su último mundial. Efectivamente, hace una década el asturiano estaba escribiendo uno de los capítulos más brillantes de su carrera. 2006, el año del segundo mundial, y Thebestf1.es te lo recuerda así.
Imparable ferrari
Desde el comienzo del Gran Premio, los bólidos rojos se presentaban como un equipo muy sólido en la pista alemana. Michael Schumacher anhelaba vencer de nuevo en su casa y dar un golpe de moral a Fernando Alonso.
En la clasificación, Schumacher no pudo lograr la pole ante un estratosférico McLaren de Kimi Räikkönen. Además, Alonso no se encontraba cómodo en la pista. El asturiano saldría el domingo en séptima posición por detrás de su compañero Fisichella y de los Honda de Button y Barrichello.
En cuanto a Pedro de la Rosa, el catalán partiría desde la novena plaza con su McLaren Mercedes.
Alonso, una carrera sin ritmo
Una vez que los semáforos de Hockenheim se pusieron en verde, nadie pudo parar a los Ferrari. Ni siquiera el hombre de la pole, Kimi Räikkönen, fue capaz de plantarles cara. El finlandés optó por una estrategia de tres paradas y se quedó sin victoria al quedar tercero.
Schumacher contaba con la ventaja de que Felipe Massa le hacía de escudero. Además, los Ferrari cabalgaban como nunca hacia la victoria. Sin oposición y con unos Bridgestone que en temperaturas más altas rendían mejor que los Michelín, el alemán se alzó con la victoria.
Lo cierto fue que Fernando Alonso no había encontrado un buen ritmo durante todo el fin de semana, y en la carrera no iba a ser menos. Nada más salir adelantó a los dos Honda, pero posteriormente Button le devolvía la jugada. Con unos neumáticos lastrados, el asturiano quiso asegurar la quinta plaza.
Por otro lado, Pedro de la Rosa tuvo que abandonar por problemas en su bomba de combustible en la vuelta 2. Además, fue la última carrera de Jacques Villeneuve en F1, puesto que Kubica le sustituiría en Hungría.
Así pues, el final del mundial se antojaba apretado. Todo apuntaba que en las próximas carreras Ferrari cada vez iba a ir mejor. La distancia entre Alonso y ‘Schumi’ era de tan sólo 11 puntos. En Renault saltaban las alarmas por la mejora de los hombres de rojo y por la ausencia de mejoras.