El traspaso oficial de Lotus a Renault será el próximo miércoles en París
Una extraña era de un particular y camaleónico equipo de Fórmula 1 llegará a su fin el miércoles, cuando lo que ha sido Lotus oficialmente vuelva a ser de nuevo Renault.
Volviendo a su identidad 2002-09, Renault, regresa a la Fórmula 1 con su propio equipo. Esto es sólo el último capítulo de la historia de la constante evolución del ‘Equipo de Enstone’, que nació como Toleman y se transformó en la mítica escudería Benetton. Ha soportado escándalos, sustos y muchas fluctuaciones de rendimiento a lo largo del camino pero de nuevo la escudería francesa vuelve a la competición.
No olvidamos que Lotus este año ha pasado un calvario para poder llegar al final de temporada. Sus problemas económicos eran un secreto a voces y cuanto más avanzaba la temporada mas evidentes se hacían. Incluso han llegado a producirse embargos de material o paralizaciones por impagos. Sin duda una temporada que no ha sido fácil para ningún integrante del equipo.
«No estoy seguro de que cada equipo este hecho de la misma pasta que esté. Hablando con mis homólogos en otros equipos dijeron que no sabían cómo los chicos podían seguir manteniendo el animo. Estoy seguro de que muchas personas hubieran parado, ido a la huelga, pero este grupo humano es enorme», explica Alan Permane.
«Tuvimos problemas para pagar los salarios de los trabajadores y a los proveedores y naturalmente eso molesta. Pero en el corazón ellos querían conseguir que el coche fuera lo más rápido posible sobre la pista, hacer un buen trabajo, realizar buenos pitstops, hacerlo tan bien como pudieran», continua.
El Gran Premio de Bélgica fue particularmente problemático para Lotus, con un causa judicial con el ex-piloto de pruebas, Charles Pic que daba la posibilidad de que los coches fueran confiscados al finalizar la carrera.
«Fue un fin de semana en el que teníamos una daga colgando sobre nosotros. La gente confiscaba nuestros camiones o catalogaban todo durante el día antes del Gran Premio, incluso estaba la amenaza de que cuando acabara la carrera se confiscaran los monoplazas. Pero pusimos todo nuestro empeño, luchamos y nos olvidamos de todo lo que estaba pasando a nuestro alrededor, y con ese esfuerzo conseguimos una maravillosa tercera posición», finaliza Permane.

