Toto Wolff, preocupado por la relación entre Hamilton y Rosberg
Las tensiones nunca son buenas. Hay gente que rinde más bajo presión, pero cuando se pasa de la presión al enfado y se agota la paciencia y la educación, las cosas empiezan a ir mal.
Uno de los principales problemas dentro de Mercedes para Toto Wolff, es la actual relación entre sus dos pilotos, el campeón del mundial de pilotos de este año Lewis Hamilton, y el subcampeón Nico Rosberg.
Wolff dejó clara su preocupación acerca de la situación de tensión que existe actualmente y no dudó en amenazar con cambiar la alineación de sus pilotos si la cosa no mejora. Aunque esta tensión entre el piloto británico y el alemán viene de hace un año, los comentarios, las miradas y las declaraciones realizadas por ambos no han hecho más que empeorarla día a día, creando así un ambiente en el que el simple hecho de tener que estar juntos es casi un castigo.
Además, el jefe del equipo Mercedes recuerda en unas declaraciones que la combinación Hamilton-Rosberg se planteó como una idea novedosa y funcional, que haría al equipo más fuerte, rápido y competitivo.
«Tomamos la decisión de tener dos pilotos igualados con el fin de hacer que el equipo progrese más rápido y mejor«, declara Wolff.
Toto Wolff añade que la personalidad y el carácter de cada uno de los miembros del equipo son una parte fundamental para que todo salga correctamente, por lo que no va a permitir que haya un clima de tensión y enfado dentro de la escudería.
«Si sentimos que el consenso general no está alineado con el espíritu y la filosofía dentro del equipo, podríamos considerar tomar una decisión sobre los pilotos de cara al futuro«, añade el austriaco.
Pese a los buenos resultados del equipo en cuanto a puntos (2 años consecutivos siendo campeones de constructores), Wolff teme que la relación entre sus pilotos sea la única debilidad de Mercedes y que si va a más, esos enfados y discusiones se empiecen a pagar con victorias, podios y puntos en los Grandes Premios.
Viendo la dificultad de mantener «calmados» a Hamilton y a Rosberg, durante los domingos de carrera tratan de que al menos las tensiones se rebajen, porque dejando de lado el espectáculo y el dinero, no dejan de ser dos personas al volante de un coche a 300km/h jugándose la vida. A veces, la única forma de que un Gran Premio no termine en discusión, es que uno de ellos destaque en una cosa durante la carrera y el otro en otra y así si por ejemplo uno gana pero el compañero tiene la vuelta rápida, dentro de lo malo y del enfado que lleva el segundo piloto, hay una pequeña parte de alegría, aunque está claro que no se puede sustituir una victoria por una vuelta rápida.