Toro Rosso se ha sacrificado por Red Bull en 2018: «Hemos hecho cambios de motor no necesarios»
Toro Rosso ha sido la mula de pruebas perfecta para Honda y Red Bull de cara a la temporada 2019. Los de Faenza siempre han estado abiertos al libre desarrollo por parte de los japoneses y eso supondría una gran cantidad de sanciones por cambio de componentes. Sin embargo, los aceptaron y durante la temporada han utilizado una gran cantidad de motores, algo que les ha lastrado a la hora de conseguir resultados.
Franz Tost, jefe de equipo de Toro Rosso, admite que en 2018 se han sacrificado por Red Bull, ya que querían averiguar de primera mano el rendimiento real de las actualizaciones que introducía Honda para su motor. Eso significaba una gran cantidad de cambios de motor y componentes, algo que se traslada a posiciones de parrilla muy atrasadas por culpa de las sanciones. Sin embargo, admiten que mereció la pena para brindar a Red Bull una unidad de potencia competitiva en 2019.
«Puedes hacer todos los test que quieras en el banco pero nunca crearás las mismas oscilaciones. Nunca encontrarás el rendimiento real de la unidad de potencia. Por lo tanto, hemos estado probando nuevas especificaciones a final de temporada. No era necesario hacer cambios en México o en Austin pero estábamos forzando éstas. Honda creaba algo nuevo y queríamos saber cómo de bueno era. ¿Cómo se adaptará al coche? ¿Cómo irá con las oscilaciones, la subida y la bajada de marchas? Realmente queríamos ver donde estábamos a nivel de rendimiento, no solo en la producción del motor sino en entrar en detalles», comenta Franz Tost.



