Toro Rosso obligado a modificar el diseño del chasis del STR11
Toro Rosso volverá a ser motorizado por Ferrari en 2016, tras dos temporadas en las que los de Faenza han colaborado con Renault sin obtener los resultados esperados. Sin embargo, esta decisión por parte de la cúpula de Red Bull llegó a finales de la temporada pasada, algo que ha provocado varios contratiempos para Toro Rosso.
Un monoplaza de Fórmula 1 suele ser diseñado durante la temporada anterior a su estreno y el equipo italiano vivió durante varios meses con la indecisión sobre el propulsor que utilizarían en 2016. Finalmente, desecharon la opción de volver a colaborar con Renault para volver a ser motorizados por Ferrari, proveedor que dejaron en 2013.
La confirmación de que Toro Rosso montará la especificación 2015 del motor Ferrari ha provocado que los de Faenza se hayan visto obligados a modificar el diseño del chasis que en un principio tenían en mente. Uno de los problemas que el equipo ha tenido que afrontar es que el el motor Ferrari 059/4 y su caja de cambios, necesitan más espacio libre en el monoplaza para acomodar correctamente la MGU-K en la parte trasera del propulsor.
La solución que Toro Rosso ha llevado a cabo es aumentar la distancia entre ejes del nuevo STR11. Además, se rumorea que el morro del coche, sin embargo, seguirá siendo corto, similar al del STR10. Destacar también que este nuevo monoplaza se está desarrollando en la nueva factoría de Faenza, bajo la dirección de un grupo de ingenieros que llevan diferentes proyectos operados en Bicester, cerca del túnel de viento del equipo.

