Supersticiones en la Formula Uno, ¿mito o realidad?
Las supersticiones en la vida están presentes prácticamente en cada esquina. Allá donde vayamos, hagamos lo que hagamos, los creyentes en las supersticiones te dirán «cuidado, no hagas eso que da mala suerte». Desde ver un gato negro hasta pegar una patada a una lata que está en la calle, pero… ¿qué tiene que ver esto con la Formula Uno? La Formula Uno está llena de supersticiones y aquí os las presentamos.
Números 4 y 9 – Los números negros de Oriente
Los números 4 y 9 forman parte de una de las supersticiones que tiene la Formula Uno, sobre todo cuando está en países de Oriente (como China o Japón). En esos países, los números 4 y 9 son considerados los de la mala suerte y la explicación es simplemente por la forma de pronunciarlo (aunque no de escribirlo). En japonés, «cuatro» se escribe 四 y «muerte» 死, sin embargo, ambos se pronuncian igual, «shi». «Nueve» es pronunciado «ku» que también significa «sufrimiento». Los pilotos intentan evitar todo lo relacionado con el 4 o el 9 cuando se encuentran en esos países.
Número 13 – La mala suerte occidental
El conocido número de la mala suerte en Occidente. Realmente no lo es, claro, simplemente son creencias. Sin embargo, gran cantidad de personas creen que realmente el 13 da mala suerte e intentan evitarlo. Sin ir más lejos, en la Formula Uno fue un número vetado durante años. Durante años, la Formula Uno tuvo una superstición sobre el número 13 y no lo asignaba como dorsal, hasta que desde el año 2014 los pilotos pudieron elegir un número propio y Pastor Maldonado lo eligió, 38 años después. Sólo un piloto (justo con Pastor el pasado año y este) consiguió clasificarse en un GP portando el ‘número maldito’, Moisés Solana en el GP de México de 1963.
La explicación del por qué se considera el 13 como el número de la mala suerte es la siguiente. Hay que remontarse al año 1760 a.C. cuando el Rey de Babilonia redactó una serie de reglas. Al realizar la traducción de las reglas se cometió un error y se saltaron el número 13. También se dice que el 13 es ‘el mal’, porque el 12 es ‘el bien’. El 12 se considera el ‘número perfecto’ porque el año tiene 12 meses y los días se dividen en dos mitades de 12 horas.
En Formula Uno ha habido signos del maleficio que traía consigo el número 13. En el Gran Premio de San Sebastián de 1925 falleció el piloto Paul Torchy con el número 13 en su capó (el accidente es la foto de portada del artículo). Más tarde, en la Targa Florio de Sicilia de 1926, el italiano Giulio Masetti falleció tras precipitarse por un barranco. Su coche llevaba el número 13. Tras esos dos impactos para el mundo de la Formula Uno original se decidió prohibir el ‘número maldito’. 27 años después, en 1953, Mauritz Von Strachwitz intentó clasificarse para el Gran Premio de Alemania, pero su esfuerzo resulto en vano. En 1963, Moisés Solana consiguió partir 11º en el GP de México con el número 13 a bordo, sin embargo, tuvo que abandonar tras una rotura de motor a falta de 8 vueltas.
La siguiente valiente, y digo ‘la’ porque se trataba de una mujer, fue Divina Galica quien intentó clasificarse en el GP de Gran Bretaña de 1976 con el número 13, pero se quedó dos puestos por detrás del último clasificado (se clasificaban 26 y acabó la 28). A partir de ese año, y hasta 2014, ningún otro piloto llevó consigo el número 13. El pasado año Pastor Maldonado lo eligió para el resto de su carrera y desde entonces apenas acumula 14 puntos y hasta 13 abandonos en 31 carreras.*

Número 17 – El malfario italiano
En Italia, el número 17 (junto con el 13) es el número que hay que evitar. La explicación es sencilla y es que en la antigua Roma el número 17 se escribía XVII y su anagrama (el procedimiento de crear una palabra a partir de las letras de una palabra) era VIXI que traducido en italiano significa «he vivido» por lo que significa que «ahora estoy muerto».
Casualmente, para Enzo Ferrari, fundador de la Scuderia Ferrari, el número 17 era el que siempre había que evitar en sus coches. Su amigo Ugo Sivocci había fallecido en un accidente en el que su coche llevaba el número 17. Sivocci siempre llevaba dicho número junto al dibujo un trébol de cuatro hojas, sin embargo, en los entrenamientos de Monza de 1923 Ugo no llevaba el trébol y falleció tras impactar en una curva a izquierdas.
Irónicamente, Jules Bianchi estaba en la órbita de la Scuderia Ferrari cuando pilotaba un monoplaza con el número 17 en el momento del accidente que meses más tarde le provocaría la muerte. Un hecho más de la acusación del número maldito en Italia (que ya no volveremos a ver en Formula Uno).
Número 8 – Otro número maldito en Ferrari
Otro número que en Ferrari no trae buena suerte es el número 8, e irónicamente en oriente precisamente es el 8 el de la buena suerte. En 2010, sin ir más lejos, Alonso portaba el dorsal 8 sobre el F10 y todo salió al revés de lo esperado, y eso que con ese número el español batió en 2003 todos los récords de precocidad de la competición, incluyendo la primera victoria en Hungría a sus 21 años.
Quizá Ferrari lleva razón y es que desde 1974, año en el que los pilotos comenzaron a correr con un dorsal fijo toda la temporada, tan sólo Niki Lauda, en 1984, y Mika Hakkinen, en 1998, se han coronado con el 8 en su monoplaza (con dos McLaren). Ganar con el dorsal 8 es noticia en la Formula Uno.
Por si fuera poco, Ferrari tiene su propio lado tenebroso ya que ninguno de sus pilotos ha logrado nunca el título con el 8. Además, en las 901 carreras* que ha disputado en Formula Uno sólo ha conseguido ganar 6 carreras portando el número 8 en sus monoplazas (1 Ascari en 1952 y 5 Alonso en 2010).
*Se contabilizan todos los Grandes Premios disputados hasta el GP de Italia de 2015 (incluido)