Stoffel Vandoorne se encomienda a la lluvia para lograr un buen resultado en Bélgica
Tras varias semanas de parón la Fórmula 1 vuelve a los circuitos, los pilotos, que han recibido un merecido descanso este mes de agosto, vuelven repletos de confianza y ganas para lograr un buen resultado en uno de los circuitos históricos del calendario, el Gran Premio de Bélgica.
El trazado belga, que cuenta con alguna de las curvas más famosas del calendario, como Eau-Rouge, es el trazado ideal para retornar a la competición. El circuito, que prima mucho la potencia de motor, será un rompedero de cabeza para el equipo McLaren, que no tiene precisamente la potencia en la unidad de potencia como el punto fuerte del monoplaza.
Stoffel Vandoorne, que acumula un total de 35 plazas de penalización por el cambio de varias piezas en el motor, partirá desde la última posición de la parrilla. Vandoorne, que es el último piloto belga en partir en el Gran Premio de Bélgica desde que lo hiciera Jerome d’Ambrosio en 2011 a los mandos del modesto Virgin, asegura que ha vuelto del parón veraniego con ganas de volver a subirse al monoplaza.
«Tengo ganas de pilotar un coche de Fórmula 1 en Spa-Francorchamps, pese a que el circuito no se idóneo para las características de nuestro monoplaza», asegura el piloto belga del equipo McLaren.
Para finalizar, el joven piloto originario de Kortrijk se encomienda a la lluvia para lograr la épica y salir del trazado belga con un buen saco de puntos bajo el brazo. Recordemos que Stoffel logró igualar su mejor resultado en Fórmula 1 en el pasado Gran Premio de Hungría, donde además logró su primer punto de la temporada, lejos todavía de los 10 logrados por el bicampeón del mundo Fernando Alonso.
«En Spa el motor es un factor decisivo, por lo que esta carrera no debería ser la mejor para nuestro equipo, pero nunca se sabe, somos muy fuertes en el paso por curva y hay posibilidades de lluvia para la carrera del domingo…», finaliza Stoffel Vandoorne.