Stewart to Red Bull: Los inicios nunca fueron fáciles (Parte 1)
Hoy damos comienzo a un especial de tres partes donde narraremos de la historia de un equipo tan joven como exitoso. Hablamos del equipo Red Bull, equipo que debutó en 2005 trayendo savia nueva a un deporte muy politizado, pero que se formó a raíz de las cenizas dejadas por anteriores equipo presentes en la categoría reina.
En un deporte como la Fórmula 1 se ha convertido en algo habitual que un equipo nuevo aterrice en la parrilla y que al poco tiempo desaparezca o en su defecto, cambie para así formar uno nuevo, siendo esto lo más común. ¿Es algo habitual? Con Ferrari, McLaren y Williams como únicos equipos sin haber sido renombrados podemos afirmar que si, es algo habitual, pero lo que llama la atención la pequeña cantidad de equipo que no abandonan la Fórmula 1, sino que cambian de nombre y propietario. Si atendemos a los últimos equipos en ingresar en el campeonato de automovilismo por excelencia, a finales de los noventa destaca la irrupción de un equipo: Stewart GP, que como su nombre indica, es el equipo del tricampeón del mundo Jackie Stewart, la semilla de lo que ahora es Red Bull Racing.
Era 1997 cuando el equipo creado por Stewart y su hijo un año antes debutaba en el gran circo. La pareja de británicos no era nueva en el mundillo de las carreras, ya que venían de ganar la Fórmula 3 británica, por lo que el paso lógico era entrar en la F1, algo a lo que Stewart se negó inicialmente hasta que Ford, tras ver que el inglés se fijó en la Fórmula 1, se ofreciese a ser el proveedor de motores del equipo, por tanto, el ex-piloto ya no tenía razón para decir que no.
Para el primer año de Stewart GP, el equipo contó con Rubens Barrichello y Jan Magnussen como pilotos, con el brasileño empezando a dar muestras del talento que finalmente lo llevaría a la Scuderia Ferrari. Lamentablemente, el buen rendimiento de ambos pilotos no estuvo acompañado de un buen monoplaza, el SF01, que con tan sólo un podio en las calles del principado – logrado por Barrichello – y muchos abandonos a causa del motor americano, se mostró como uno de los peores de la temporada.
1998 debía ser un año de mejora y consolidación impulsado por la nueva normativa que entraba en vigor en dicha temporada, con neumáticos estriados y monoplazas más estrechos. Sin embargo, la esperada mejora no apareció en ningún momento, mostrándose igual de deficiente que su antecesor, algo que se llevó por delante a Alan Jenkins, director técnico y a Jan Magnussen, sustituyéndolos por Gary Anderson y Jos Verstappen respectivamente.
De cara a la temporada de 1999, la moral del equipo no era ni mucho menos la deseada a pesar de contar con un piloto nuevo así como un nuevo motorista. Johnny Herbert y Cosworth llegaron al equipo con el fin de lograr de una vez despuntar en la parrilla, algo que por primera vez en tres años sucedió. El motor mostraba puntualmente problemas de fiabilidad, pero cuando no fallaba, el SF03 estaba ahí, tal y como demostró Herbert en el GP de Alemania, celebrado en el circuito de Nürburgring. Gracias a las manos del británico, el equipo se llevó su primera y única victoria de su historia, y es que 1999 fue el último año en el que Stewart viese su nombre en uno de los monoplazas de Fórmula 1. Tras anunciar que abandonaban el gran circo, Ford compró el 100% del equipo y lo transformó en el equipo Jaguar, pero eso ya pertenece a otro capitulo.