El sorprendente test de Carlos Sainz que le abrió las puertas de la Fórmula 1
Carlos Sainz siempre ha estado expuesto a una gran presión desde el primer momento en el que comenzó a competir en el mundo del automovilismo. El madrileño, al ser hijo de un dos veces campeón del mundo de rallyes y compartir incluso nombre con su padre, tuvo que lidiar con la gran rivalidad hacia él que había en las categorías inferiores. Sin embargo, con esfuerzo, trabajo y constancia, consiguió ir avanzando e ir cumpliendo sus objetivos.
Tras una dura temporada en la GP3 Series, el madrileño no tenía su futuro asegurado en el Red Bull Junior Team y para la temporada 2014, afrontaba su temporada decisiva al estar obligado a ganar las World Series by Renault 3.5 para seguir contando con el apoyo de la marca de las bebidas energéticas. Sin embargo, ese día no fue tan determinante para el madrileño como el 19 de julio de 2013, día en el que completó su primer test con Red Bull a bordo del RB9 y demostró su potencial.
Carlos Sainz compartió monoplaza con Sebastian Vettel, quien era tres veces campeón del mundo, siendo el alemán el más rápido con un registro de 1’32’’8 marcado a última hora, mientras que el madrileño fue unas siete décimas más lento, durante la mañana y con unas condiciones peores que el alemán. El actual piloto de McLaren sorprendía, ya que había tenido un gran ritmo con el RB9 en su día de debut y con unas condiciones peores que las que tuvo Sebastian Vettel, algo que hizo que el alemán se quedara sorprendido y avisara a su equipo del potencial de Carlos Sainz.
«Probablemente mi primer test en F1 fue uno de los días más importantes de mi carrera deportiva, junto con el campeonato de las World Series que gané al año siguiente. Ahí prácticamente se decidía mi futuro. Quizás yo era tan joven que ni me di cuenta de lo determinante que podía ser para mi carrera deportiva y en el momento no me puse tanta presión», comenta Carlos Sainz.
«Yo estaba seguro de que tenía el talento para llegar a la Fórmula 1, estaba convencido de mis posibilidades, pero ahora que ha pasado el tiempo me doy cuenta de la importancia de este test. Cuando acabó el día y fui igual de rápido que Vettel, me quedé un poco alucinado y me imaginé que no pasaría desapercibido. Vettel paró la reunión de ingenieros para decirle a todo el mundo la buena vuelta que había hecho», añade.
«Me fui a dormir siendo la persona más feliz del mundo, habiendo probado un Red Bull en Silverstone y con la enhorabuena de un entonces tres veces campeón del mundo, que paró la reunión para hablar conmigo. De haber sabido entonces la importancia que realmente tuvo ese día, igual me hubiera puesto mucho más nervioso», finaliza.



