Según Christian Horner, los resultados de los test son irrelevantes
Desde que se presentase el día de ayer el nuevo RB13, la mayoría de comentarios han tachado el proyecto de Red Bull de poco agresivo. El objetivo de la escudería de la bebida energética más famosa del mundo es acabar con el dominio impuesto por Mercedes desde la introducción de las unidades de potencia híbridas. Para Christian Horner, director del equipo austriaco, no se debe juzgar la capacidad y el rendimiento de un coche hasta que el campeonato empiece en Australia.
El aspecto más destacable del RB13 nos lleva hasta la parte delantera, concretamente al morro del monoplaza, que posee una apertura diseñada para complementar al ‘S-Duct’ y llevar el flujo de aire hasta la nueva aleta de tiburón implantada en la mayoría de coches. Horner defiende que para ver al Red Bull en su máximo esplendor, deberemos esperar hasta Melbourne, donde los equipos pondrán toda la carne en el asador.
«La gente suele intentar analizar los tiempos que hacen los coches, las cargas de combustible y las simulaciones de carrera. ¡En realidad, es irrelevante! Debes centrarte en tu propio programa y las mejoras que quieres explorar, porque luego todo cambia en Melbourne», explica el británico.
Christian considera que en el equipo han hecho lo que debían, crear un monoplaza capaz de plantar cara a Mercedes y disputar el campeonato mundial. Su primera impresión sobre el RB13 es buena, considerando que es uno de los coches más bonitos que han creado los de Milton Keynes.
«Creo que el RB13 es uno de los coches más bonitos que hemos diseñado, ya que el nuevo reglamento le hace tener una forma proporcionada a primera vista. Un antiguo proverbio dice que, si es bonito, tiende a ser rápido. Ha sido muy emocionante ver la presentación», finaliza Horner.
Después de ver la presentación, la mayoría de aficionados cree que la escudería austriaca se guarda un as bajo la manga. El próximo 24 de Marzo podremos ver qué lugar ocupan los monoplazas de Red Bull en la parrilla.