Sébastien Buemi y Jüri Vips comparten el Red Bull en Abu Dhabi y completan 178 vueltas
El equipo Red Bull ha cerrado la temporada 2020 del Campeonato del Mundo de Fórmula 1 participando en la jornada de test post-temporada del certamen, en la que han estado presentes dos pilotos bien diferentes. Por un lado, el experimentado Sébastien Buemi ha estado en pista para buscar correlación entre los datos del simulador y los reales, mientras que por otro, el joven estonio Jüri Vips ha tenido la oportunidad de subirse a un Fórmula 1 y descubrir las sensaciones que aportan estos monoplazas.
Para Sébastien Buemi, volver a estar al volante de un monoplaza de Fórmula 1 ha sido especial y es una experiencia que ha disfrutado durante todo el día. Con el trabajo completado hoy, el piloto suizo espera haber obtenido buenos datos para compararlos con los que se obtienen en el simulador, para sí acercarlo más a la realidad y hacerlo más fiable. Sin embargo, Buemi ha tenido una salida de pista que se ha colocado como el punto negativo del día.
«He disfrutado al estar de vuelta en el coche y tener un buen día al volante, así que ha estado genial«, comenta, por su parte, Sébastien Buemi. «Ha estado bien hacer tantas vueltas y estoy feliz de haberme encontrado al equipo de nuevo en la pista. Espero que ahora podamos hacer un buen informe a partir de hoy, ver lo que hemos aprendido y transferirlo al simulador «, concluye el suizo.
Para Jüri Vips, quien este año ha hecho cierto acto de aparición en la Fórmula 2 y ha conseguido algunos buenos resultados, ha aprovechado positivamente la oportunidad que le ha brindado el equipo de Milton Keynes para completar una jornada de test oficial en Fórmula 1. Tras bajarse del coche al final del día, el piloto estonio se ha mostrado con ganas de rodar más, por lo que deja claro que para él ha sido una jornada llena de buenos momentos a manos del RB16.
“Es una lástima que se haya terminado el test, he tenido una gran sonrisa en mi rostro todo el día” afirma Jüri Vips. «El coche está a la altura de las expectativas. Estaba un poco preocupado esta mañana por mi físico, especialmente por el cuello, pero logramos mantener todo nuestro programa. Hicimos muchos kilómetros y estoy muy feliz. En dos o tres vueltas me sentí confiado en el coche, estaba muy bien equilibrado y tiene un agarre brutal. ¿Cuándo voy a volver a subirme al coche? No sé, tengo que hablar con Helmut (Marko) y Christian (Horner), pero si fuera por mí, ¡lo llevaría todos los días!», sentencia el piloto estonio.



